martes, 18 de junio de 2013

Saliendo con una trabajadora sexual

Esto no es un anuncio publicitario.

El texto que sigue se publicó originalmente como una revista. He tenido el placer de hablar con el autor de estas palabras en The Vixen Hour . Hay pocos recursos para las parejas de las trabajadoras sexuales, así que estoy muy agradecido de que alguien haya hecho este esfuerzo y compartió su historia. Es con su permiso que soy capaz de compartir estas palabras con ustedes. 

Mi novia es una profesional del sexo, y la amo profundamente.

Este artículo pretende ser un recurso para la gente en o considerando tener una relación con una trabajadora del sexo, con consejos sobre las dificultades más comunes que se presentan. (Cosas que me hubiera gustado saber cuando empecé a salir con mi novia, básicamente, y no pude encontrar ningún consejo sobre el tema.) La mayor parte de lo que está escrito aquí se traduce en relaciones de otros géneros y orientaciones, pero porque estoy escribiendo desde mi propia experiencia, el consejo contenido aquí se dirige principalmente a los hombres cisgénero heterosexuales. 

Espero que ayude a alguien a obtener el amor que se merece.


1. Hablar de ello.

Esto es crucial. Muchos hombres, cuando son puestos en situación de que su pareja les informe que realizan trabajo sexual, llegarán instintivamente hacia un acuerdo como "bueno... está bien... podés hacerlo, solo que nunca me lo menciones". Hacerlo así lleva a la locura. En tu cabeza vas a convertir el trabajo sexual en algo mucho peor que lo que es -un trabajo- y le darás a tus celos una cantidad prácticamente infinita de munición de mal gusto con la que trabajar. Hablarlo, probablemente sea difícil al principio, pero hablarlo de igual manera. Cuando sos capaz de hablar de su día de trabajo abiertamente, pierde su poder sobre tu ego. Lo tácito siempre nos duele más de lo que se dice en voz alta.

(Nota:. Muchos trabajadores sexuales pueden no estar inmediatamente dispuestos a ofrecer información sobre su trabajo basado en la experiencia previa, se puede asumir que vos no serás capaz de manejar la situación, y, francamente, la mayoría de las veces habrá derecho. Probablemente dependerá de vos el pedirlo.)


2. Si te sentís inseguro, no lo escondas - trabajá a través de éllo.

Si vos nunca estuviste en una situación donde el que tu pareja vaya a tener relaciones sexuales con otra persona no es motivo de PÁNICO INMEDIATO POR TRAICIÓN, sentirse celoso (o al menos un poco nervioso) es lo esperable. El sexo es algo íntimo, y hay una vocecita asustada en el fondo de todas nuestras mentes que se preocupa de si nuestra pareja tiene relaciones sexuales con otros hombres, incluso de la manera más desprendida, ella nunca estará 'totalmente contigo'. Esa pequeña voz en pánico es una idiota. Una trabajadora del sexo puede ser una parte plenamente comprometida de una relación profundamente amorosa - sólo tenés que asegurarse de que tus inseguridades permitan que ella lo sea.

Las trabajadoras sexuales que han tratado de tener relaciones estables a menudo tienen historias sobre hombres que juraron que estaban bien con su trabajo, sólo para que se  terminen manifestando posteriormente de maneras mucho más feas (es decir, no dejar de posponer el ir a conocer a su familia, o de repente llamándola "puta" durante una discusión). No seas ese hombre. No le mientas, y no te mientas a vos mismo. Los celos son naturales, pero también pueden erradicarse. Lo más importante es que no finjas estar bien con ella cuando no lo estás.

Esta es la parte difícil. La parte interna. Nuestra cultura nos enseña mucha mierda dañina sobre las trabajadoras del sexo, pero hacé todo lo posible para bloquear eso. En su lugar, tratá de centrarte en estas cuatro verdades básicas, de oro, y obvias:

1. Aquello por lo que otros hombres tienen que pagar un montón de dinero lo comparte contigo de forma gratuita.

2. Ni siquiera tener relaciones sexuales con aquellos otros hombres - algunos de los cuales pueden ser bastante desagradables - desactiva su deseo de estar contigo.

3. El trabajo sexual es una actuación. Contigo, ella llega a ser ella misma - animada y vulnerable de una forma que ella simplemente no estaría jamás en el trabajo.

4. Ella no eligió estar con aquellos hombres. Eligió estar contigo.

Mantené esas cuatro cosas en mente, y la posibilidad de salir con una trabajadora sexual se vuelve exactamente lo opuesto a una experiencia castrante. A pesar de todos esos hombres que pagan por tener sólo una breve experiencia de (fuertemente disminuida) intimidad con ella, es contigo con quien quiere compartir algo real. Sos vos a quien ella eligió. 

No le hagas arrepentirse de ello.


3. Vos no necesitás que el trabajo de ella sea malo.

Gran cantidad de profesionales del sexo aman su trabajo, y tendrán algunas experiencias sexuales realmente grandiosas, y agradables allí.

Esto no es una amenaza para vos.

Si un cliente resulta haber sido un amante realmente increíble, deberías estar contento de que tuvo un buen día en el trabajo - lo mismo que harías si fuera una maestra, una camarera o una CEO. Si le pedís que no haga saber cada vez que tiene un buen día en el trabajo simplemente para satisfacer tu inseguridad, se va a abrir una brecha entre los dos. Cuando ella siente que puede hablar abiertamente sobre sus experiencias en el trabajo (lo bueno y lo malo), es algo que los unirá más.


4. Respetá sus límites.

¡Consejos crucial para cualquier relación! Pero sobre todo para una trabajadora sexual. El aspecto de "jugar un papel" en el trabajo sexual puede ser disociante, y como pareja, parte de tu papel es el de saber cómo hacer que se sienta como ella misma de nuevo. A veces esto puede significar darle tiempo mientras se ajusta de un ambiente sexual a otro, a veces esto puede significar dejar de lado tus deseos. La idea de que las trabajadoras sexuales no tienen el derecho de rechazar el sexo es uno de los aspectos más negativos de la intolerancia cultural que les rodea. Toda persona tiene derecho a rechazar las relaciones sexuales. Respetar los límites no termina allí, pero es un primer paso necesario, antes de que se pueda tomar ningún otro.


5. No le digas a la gente que ella es una trabajadora sexual sin su permiso.

Una minoría de los trabajadores sexuales están completamente 'visibles' con todas las personas que conocen, pero la mayoría está en algún lugar en un espectro entre "mis amigos saben" y "usted es la primera persona en la vida real a la que se lo he dicho". No te corresponde decidir quién más tiene que saberlo. En ciertos círculos, decirle a la gente que estás saliendo con una trabajadora sexual podría generar gritos sofocados agradecidos de shock, o algo de crédito de activistas / feministas - lo que sea, no importa. Depende de ella decidir quién puede saber lo que hace. 

(Y nada de esa mierda de "decírselo a alguien, pero haciéndoles jurar que no le dirá a nadie más". Lo que era verdad en la primaria es cierto ahora: cuando hacés eso, le das permiso implícito a la persona que le contaste de hacer exactamente lo mismo que acabás de hacer - es decir: decirle a otra persona - y antes de que te des cuenta, todo el mundo lo sabe y vos ya no tenés novia).

Lo ideal sería que toda nuestra sociedad crezca de una puta vez y deje que el trabajo sexual sea visto como una profesión regular, respetable, pero estamos muy lejos de eso. Presionándola para que sea más 'visible' de lo que le parece cómodo es exactamente tan malo como presionarla para ocultar su profesión más de lo que quiere. Estas son sus decisiones, y hay que respetarlas.


6. No le digas que deje de trabajar.

Cuando ella tenía un mal día en el trabajo -como algún cliente irritante, o que la verga de otro era incómodamente grande, o si se olvidó su bálsamo para los labios, etcétera - la respuesta correcta no debería ser "deberías dejarlo". Todo el mundo tiene días malos en el trabajo a veces, y está mal usarlos como prueba de que ella debe dejar de trabajar, cuando los días malos se aceptan como inevitables en otras profesiones.

Hay una tendencia en algunos hombres de tratar de "liberar" a las mujeres del trabajo sexual, que es una actitud condescendiente devastadora cuando el trabajo es libremente escogido. Si el respeto que tenés hacia una persona no incluye espacio para su autonomía, no es verdadero respeto. (Esto es porque "te respeto demasiado como para dejarte hacer este tipo de trabajo" es una mierda, posición paradójica, ¿"dejarte"?) Al igual que en el punto 5, lo importante es respetar su capacidad para tomar decisiones sobre su propia vida.


7. Estar de su lado.

Si sos como yo, después de empezar a salir con una trabajadora sexual es que comenzás a notar comentarios despectivos realizados contra ellas en todas partes. Todos los consejos de moda que se basan en no parecer un prostituta, todos los chistes que tratan de 'prostitutas muertas en el maletero' como una consecuencia divertidamente incidental de una noche salvaje. Señales pequeñas de no aceptar la premisa ignorante y destructiva de mierda como esas - incluso si es sólo apretando su mano cuando alguien en una película dice algo estúpido - pueden hacer que se sienta un poco menos atacada. Es una manera de mostrar que estás en su equipo: de afirmar su humanidad frente a una cultura que parece decidida a quitársela con frecuencia. Este es un detalle pequeño, importante.


8. Escuchá lo que te dice.

Hay un montón de diferentes tipos de trabajo sexual, y una variedad de perspectivas y necesidades de los que lo hacen. Este artículo fue escrito desde mi propia experiencia, y está limitado por ella. Si una trabajadora sexual te dice que está incómoda con algo debido a una experiencia que tuvo en el trabajo, escuchala. Si ella te dice que ama su trabajo de todos modos, escuchala. Si ella te dice que no la llames por su nombre de trabajo (aun en broma, porque es una manera muy importante de demarcar su trabajo del resto de su vida), escuchala  Si ella te dice que una parte en particular de los consejos que he dado aquí no se aplica para ella, carajos, escuchala.

Hay mucho que desaprender de todo esto, y se esconde en el lenguaje que utilizamos. Las trabajadoras sexuales no 'venden sus cuerpos', sino que venden una experiencia para tipos solitarios que lo necesitan. Sus cuerpos siguen siendo suyos. Tenemos esta idea recibida de que debido a que una trabajadora sexual tiene relaciones sexuales con sus clientes, están de alguna manera 'gastadas' - no disponibles a un novio de alguna manera fundamental e irremediable. No es cierto, no más de lo cierto que es que los maestros de kindergarten hacen caso omiso de sus propios hijos.

La verdad es más difícil de enfrentar. La verdad es que lo que más a menudo bloquea las relaciones entre hombres y profesionales del sexo son los hombres - nuestras inseguridades, celos, y la necesidad de poseer a las personas que amamos. Si trabajás en vos mismo y sos honesto acerca de tus necesidades, no hay razón para que tu pareja trabajadora sexual sea un problema. (Sinceramente, las únicas veces en que es todavía raro que mi novia sea una trabajadora sexual es cuando nos vemos obligados a ocultarlo delante de la gente que habría de juzgarla.) El problema no es que las trabajadoras sexuales son incapaces de amor devoto, sino que nuestra masculinidad está demasiado asustada y ansiosa de aceptar ese amor. El problema no son los trabajadores sexuales, sino la cultura que les degrada y deshumaniza.

El cambio de la cultura comienza con el cambio de nosotros mismos. No te lo pienses.

autor anónimo, ¿por qué? me remito al punto 5.


Artículo traducido del siguiente artículo en inglés. 

1 comentario:

  1. seria algo dificil conocer alguien que desarrolle esa actividad por necesidad y quieras apartarla de tal trabajito y esa persona no se deje por q ya su vida se volvio una ambicion y uno termine generando coflicto y todo termine en problemas

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