sábado, 28 de septiembre de 2013

5 maneras de lograr intimidad que no tienen que ver con sexo

Relaciones e intimidad han estado con fuerza en mis pensamientos recientemente.

Tal vez sea el calor o el hecho de que el verano parece ser el inicio y fin de muchas relaciones, pero ha sido un tópico de mucha conversación entre mis amigos y yo.

Una de las cosas que han surgido es la dificultad de alcanzar verdadera intimidad con otras personas. Mientras muchos inmediatamente piensan en sexo cuando escuchan la palabra intimidad, yo a veces creo que el sexo es una barrera para alcanzarla.

No debería ser así.

Idealmente, el sexo debería acercar más a dos personas pero a veces el tiempo hace lo contrario. Me viene a la memoria el tema de Rilo Kiley "Portions for Foxes": Y la charla lleva a tocarnos/Y tocarnos lleva al sexo/Y entonces no existe misterio que quede.

Tristemente, es muy común que suceda especialmente cuando el sexo surge muy temprano en una relación. Aceptado, todavía es asunto de debate cuándo es el momento correcto para tener sexo en una relación. Tiendo a creer que varía grandemente de pareja a pareja y depende mucho de la situación. Sin embargo, existen algunas sugerencias sobre conseguir intimidad con un compañero que no implican tener sexo y pueden ser usadas por cualquier pareja, tenga sexo o no.

Aquí están:

1. Cocinen juntos.

Todos han escuchado la expresión de que el camino al corazón de un hombre es a través de su estómago. Hay mucho de verdad en eso. La comida puede ser una gran forma de llegar al corazón de un hombre o de una mujer. Mucho tiene que ver la preparación de la comida. Incluso si sólo se trata de preparar un sandwich, la preparación de la comida es un arte y un ritual. Invitar a alguien a compartir en ello es intimar. La clase de comida que gusta puede ser muy reveladora también. Por ejemplo, una vez salí con un hombre que nunca seguía recetas y amaba improvisar. Probablemente no era coincidencia que fuera así en otras áreas de su vida también.

2. Fotografíense uno al otro. 

Usar la fotografía para acercarse uno al otro no tiene que significar fotografía erótica o poner en escena una elaborada sesión fotográfica. Sólo usando una cámara simple, o incluso un teléfono celular para fotografiar a tu ser querido, hacer algo muy normal puede ser una actividad muy divertida e íntima. Mirar a alguien a través de una lente o una pantalla es distinto de mirarlo a ojo desnudo. Pensé que no tenía sentido la primera vez que oí sobre ello, pero es posible intuir lo que el fotógrafo piensa acerca de su sujeto por cómo lo fotografía. Lo acepto, algunas personas odian ser fotografiadas y se sienten iluminados por un reflector tan pronto como alguien apunta con una cámara, pero muchos lo toman como una oportunidad para payasear o jugar a ser otra persona. Podés aprender mucho sobre alguien por cómo actúa frente a la cámara.

3. Pasear y hablar.

Siempre me siento más conectada y abierta cuando estoy caminando y hablando versus hacer solamente lo último. Encuentro que es mucho más fácil revelar información personal e íntima acerca de mí misma cuando estoy en movimiento que cuando estoy quieta. Tal vez es sicológico porque se siente como que puedo salir corriendo si las cosas salen mal. No sé. En cualquier caso, algunas de las más profundas y reveladoras conversaciones que tuve con amigos y amantes ocurrieron cuando caminaba con ellos.

4. Mirar una película sexy juntos.

Una película "sexy" no tiene que ser una película clasificada ni mucho menos. Una de mis películas "top sexies" de todos los tiempos es la poco vista Posesión que no tiene desnudez alguna y presenta a dos personajes principales que se enamoran a través de un intercambio epistolar.

Efectivamente, si es muy pronto en una relación y querés suspender el tema del sexo por un momento, probablemente es una buena idea saltarse las películas que tengan mucha piel y escenas explícitas de sexo.

Lo sexy significa diferentes cosas para distintas personas, así que es importante pensar acerca de las cosas que encontrás sexies antes que sea lo que los medios dicen, aún cuando muchos sitios de entretenimiento tienen buenas sugerencias si estás en un rompimiento. (Por cierto, si estás buscando una manera de unir los puntos 1 y 4, entonces altamente recomiendo Como agua para chocolate. Es una de las pocas adaptaciones de película que es tan buena como la novela).

5. Compartan sus listas musicales para discutir sus álbumes favoritos.

... y por qué no, agregar danza..
Esto suena un poco geek, y lo es, pero así como la comida que uno prefiere, el gusto musical de una persona a veces habla volúmenes acerca de ella. A veces también existen historias que acompañan a un álbum favorito o música. Por ejemplo, ¿amás cierta canción porque estaba en la banda sonora de tu película favorita en la secundaria? ¿Escuchar el "Nevermind" de Nirvana te recuerda a tu ser querido aquel verano que pasó en el extranjero poco después de graduarse en la universidad? Las historias detrás de canciones favoritas son a veces entradas a conversaciones y revelaciones más profundas.

Por último, no importa cómo la alcances, recordá que la intimidad es un proceso continuo.

Probablemente sea imposible conocer completamente a una persona o compartirte completamente para eso con otra persona, pero la intimidad es una parte importante de cualquier relación verdadera. Puede ser muy asustador ir a esos lugares, pero no tiene que serlo. Como ilustran estos tips, incluso puede ser divertido e interesante intimar con otra persona.


Por Kimberly Lo

domingo, 22 de septiembre de 2013

Un amor como el océano: sumergiéndome profundamente en el poliamor

Mi pareja y yo tenemos la relación perfecta. Claro, para nosotros. Estamos juntos desde hace 5 años. No estamos casados, pero estamos en una relación de largo plazo. No vivimos juntos, preferimos mantener separadas nuestras casas, finanzas y familias. La autonomía nos va bien.

Y por sobre todo eso, somos poliamorosos; es decir, nuestra relación es abierta, permitiéndonos experimentar relaciones íntimas con otras personas, tales como citas, amar, y explorar sexualmente. A veces lo hacemos juntos; otras veces, separados.

No peleamos. Tenemos una química asombrosa y disfrutamos de una vida sexual increíblemente satisfactoria. No podemos conseguir más de cada uno. Nuestra relación está basada en la adoración mutua y el respeto, y nuestra regla número uno cuando se refiere a salir con otras personas es que ellos deben respetarnos a ambos.

Antes de enterarme del poliamor, pensaba que era defectuosa y no apta para estar en una relación. Luego de años de decepcionar a mis parejas, hombres que disfrutaban de jugar con las novias que traía a casa, pero se asustaban por la simple mención de otra "salchicha en el cuarto", me resigné a permanecer sola.

Entonces conocí a Matthew, que se divorció recientemente de su esposa de diez años. Lo que empezó como una unión tradicional y feliz con Matthew terminó dejando a su esposa sofocada y miserable. Determinado a no repetir aquellos mismos errores otra vez, dio un salto y formó pareja conmigo, una hembra renegada que estaba a cargo de su sexualidad y sabía lo que quería.

Haciendo honor a mi atípica perspectiva de la vida, Matthew me dijo que no me mantendría en un estándar que no estaba deseando mantenerlo para él mismo. Así que aquí estamos cuatro años después: una pareja poliamorosa en un mar de monogamia.

Nuestra nación es una de monogamia serial. El poliamor aplica el mismo concepto de amar a más de una persona en la vida, la única diferencia es que estas relaciones se superponen en el caso del poliamor, porque la vida es muy corta.

Los detalles inusuales de nuestra dinámica de la relación a veces lleva a la gente a creer que nuestra relación no es seria. Por el contrario, es muy seria. Espero que él esté conmigo cuando sea mi momento de morir.

El sexo con él puede ser tan salvaje y fantástico. Es más grande que un ropero, me supera en peso por 90 kg, una Bestia para mi Bella. Su testosterona hace efecto en mí apenas entro en la misma habitación en que está él.

¿Cómo podría quedarme con todo ese hombre para mí sola?

Irónicamente, él es el primer hombre con quien siento que podría ser monógama; después de todo, nuestras perversiones y libido coinciden perfectamente y somos ambos tan creativos sexualmente.

Honestamente, el solo permiso de dormir con otra gente - la LIBERTAD - es suficiente para mantenerme contenta por varios meses.

No estamos buscando activamente otros amantes - lo dejamos crecer orgánicamente a través de las amistades. Somos felices de saborear el momento por lo que es, obteniendo tanto placer de echar chispas con alguien en un nivel mental o físico. No necesitamos tocar a alguien para alimentar e impulsar su energía, pero si sucede ese tipo de interacción humana, es un bono.

Nuestro mundo es nuestro reino. Él es mi Rey, yo soy su Reina. El maestro espiritual David Deida valientemente afirma: "Si eres un hombre que desea estar con otras mujeres, mejor que cuides mucho a la única que tienes." Matthew efectúa un trabajo estelar de llenar mis necesidades emocionales y físicas. Me siento segura con él de una forma inexistente en relaciones anteriores.


¿Por qué el poliamor?

Tan a veces las parejas monógamas tienen libidos desajustados o desafíos similares, y tienen opciones limitadas de cómo remediar esa situación. Esto se agrega a MUCHAS personas que no tienen sus necesidades satisfechas, lo que resulta en un montón de gente infeliz y sin plenitud. Lo que lleva a la inseguridad y al miedo, que a veces se proyecta a otros injustamente.

¿Por qué es aceptable en nuestra sociedad a amar más de un deporte con pasión? ¿A leer libros diferentes? ¿Por qué es aceptable amar a más de un hijo? Sin embargo no está bien amar a más de una persona románticamente al mismo tiempo.

Comparo la monogamia con un menú chino en una salida. Imaginemos que puedes elegir lo que desees de ese menú, que está lleno de variedad. Pero un día alguien te ofrece un menú italiano. ¿Seguirías con la misma dieta que has estado comiendo por meses, o desearías probar algo nuevo? (Esto no es decir que no volverías a tu comida favorita luego de haber probado la otra.)

Nuestros cerebros florecen en experiencias nuevas. Para ello es natural una salida sexual, dado que el sexo es una parte tan integral de nuestra constitución.

Un amigo dice: "el amor es como un océano, no como una bañera. Una persona no necesita salir para que otra entre."

Lo publiqué en el twitter y un hombre replicó, "pero puedes ser comido por tiburones, zozobrar en una tormenta, ser capturado por piratas, hundido por torpedos en el océano, todo muy poco probable en el baño".

Este hombre muy sabiamente observó que embarcarse en territorios emocionales inhóspitos va con riesgo. Pero también puede cosechar enormes recompensas.

El poliamor ES más complicado. El poliamor NO es superior. Yo me esfuerzo por encontrar otras personas poliamorosas que sean tan estables como nosotros, y sigo quedándome corta. Mientras observo a mis amigos entrar en ciclos a través de sus exasperantes dramas poliamorosos, me pregunto si es un buen modelo de relacionamiento después de todo. Pero he aquí un pensamiento: tal vez el objetivo no sea tener una relación saludable.

Tal vez el objetivo tácito es intensificar la experiencia de vivir.

Así como algunas personas expresan sus pasiones a través de bailar salsa, correr maratones o escalar montañas, los poliamorosos siguen su pasión a través del amor. Dado que el sexo es tan tabú en nuestra sociedad, los poliamorosos a veces son más incomprendidos y temidos que la gente con pasiones mainstream.

Es entrañable para una mujer llevar un blog de magdalenas y hornear una receta de magdalenas diferente cada día del año. Es admirable que una pareja que cultive orquídeas premiadas o criar pequeños chihuahuas. ¿Pero amar a María y a Susana al mismo tiempo? Eso da miedo.

Y no importa cuánto de descarrilado el poliamoroso esté retratándose en Twitter, él o ella está viviendo abierta y honestamente en una cultura que trata al sexo como algo de lo que hay que avergonzarse. Tengo un gran respeto por su enfoque auténtico.

Un pequeño secreto: las relaciones poliamorosas a veces incluyen sexo (alguno bromea que debería llamarse policogida), pero no siempre. He tenido a varias personas que me contactaron describiendo su situación inusual: por ejemplo, la mejor amiga de la esposa ha estado viviendo con ellos por más de cinco años. No hay sexo de por medio, pero hacen todo juntos, la consideran parte de la familia, e incluso bromean que ella sea "su otra esposa". Me preguntan, ¿eso es poliamor?

Digo que sí. Los grupos poliamorosos que he sondeado están de acuerdo conmigo.


Poliamor accidental vs intencional

A veces el poliamor es accidental, y a veces es intencional.

Cuando es accidental, tu corazón se desliza y se desplaza a un lugar que no tenías idea de que existía. Puede ser confuso, y cuando luego encuentras que lo que hacés tiene un NOMBRE, puede ser un alivio. ¡Incluso les pasa a los swingers a veces!

Un amigo y compañero co-fundador de Sex Positive St. Louis, David Wraith, ha sido poliamoroso desde la escuela primaria, donde tenía dos novias en el patio de juegos que sabían de la existencia una de la otra. Sus relaciones íntimas se han superpuesto una y otra vez su vida entera. Pero nunca tomó conciencia de que era poliamoroso hasta hace unos ocho años atrás.

El viaje poliamoroso intencional se ve algo parecido a esto: te surge una epifanía en algún punto sobre una vía alternativa de amar sin mentir u omitir. Tal vez suceda mientras leés el libro Sex at Dawn o escuchás un podcast de Sex is Fun que te ofrece algún alimento que te cambia la vida para pensar en una manera no amenazadora. Tal vez después de eso, leas el libro Opening Up de Tristan Taromino, indagues en foros poliamorosos on line, o busques en la web grupos de soporte poliamorosos en tu ciudad.

Como sea que hayas llegado, empiezas a pensar fuera de la caja.

Antes de bucear, sin embargo, por favor tomá nota: Sin importar el estilo de relaciones, las características siguientes son deseables para CUALQUIER relación saludable: acuerdo, confianza, conciencia y el más intrincado: ser emocionalmente estable.

A fin de ser emocionalmente estable, necesitás abrazar la honestidad y amarte a vos y a los otros por quienes son.

Se ha dicho mucho sobre la importancia de la comunicación honesta. Esto significa qué: hablar con tus seres amados acerca de TODO, incluyendo las cosas que ellos puedan no querer escuchar.

Adiviná. No se te permite decir "Me casé con mi mejor amigo" y luego tener secretos con él. Deberías ser capaz de ser tú mismo y compartir todo con tu mejor amigo.

No se nos permite ser nosotros mismos con la gente a la que amamos más muy de seguido, así que recurrimos a la automedicación con drogas, alcohol, o helado, o compartir nuestros secretos con extraños - terapeutas, trabajadores sexuales, peluqueras, o en blogs de quejas anónimas rabiosas.

¿Qué pasaría si transformáramos este modelo roto en su cabeza y reemplazáramos el miedo en nuestros corazones con amor?

Así es como mi pareja y yo hemos elegido hacer las cosas, y nos está llevando a ambos a la autorrealización y a la integración completa. Creo que no hay nada más liberador que estar completamente integrado.

Hasta que la sexualidad de una persona se deje de poner en juego cuando se juzga el carácter, el valor o el estatus en la sociedad, nos será imposible alcanzar este sano ideal.

Mi pareja y yo hemos abierto nuestras mentes y corazones, y hemos bebido de un profundo pozo de amor y buena energía que no conoce límites.

Con respecto a nuestros amigos y amantes, nuestro amor es fluido. Vienen a la ciudad, los amamos durante el fin de semana, y luego los liberamos de nuevo al océano como un mensaje en una botella. El respeto y la aceptación están allí, y también la gloriosa libertad.


Kendra Holliday, el artículo original aquí.

martes, 10 de septiembre de 2013

Fantasías y reflexiones sáficas

La clásica tijera...
Estoy fascinado por la figura femenina, lo reconozco. 

Tengo en mi poder una colección importante de fotos de mujeres en alguna carpeta de mi ordenador.

Y por supuesto, también de fotografía erótica lésbica. A quién no le gusta...

Alguno me dirá que para eso está el Tumblr, pero he decidido el día de hoy "homenajear" al safismo.
Y es que por cierta mecánica que no logro comprender, el lesbianismo está mejor posicionado ante la opinión pública, o al menos nadie pega el grito al cielo cuando ve una fotografía así, y desde mi sesgada experiencia, hay muchas más mujeres que se sienten atraídas o simpatizan con la tendencia.


 Y es que además hay de todo, desde las poses sugerentes, la ternura, y hasta lo pornográfico, aunque para mí una concha es hermosa, y no me va tanto el término. Visualmente me parece atractivo, tal vez por la suavidad que evoca en mí.


 Hace uno o dos años, una amiga me pasó un video porno lésbico, soy sincero, no esperaba mucho más que friegues y jadeos exagerados al más puro estilo porno mainstream del que ya estoy cansado, que no me llena, y más aún, me deja una sensación de vacío.

A esta foto me refiero en el texto... :)
Sin embargo al terminar de ver el video me embargó un sentimiento de bienestar, de plenitud... y que sí, que la sexualidad pueden generar esos sentimientos, y aún un video porno. Como una película cualquiera... esa es la deuda que creo que tiene el porno mainstream

Digresión: Esta foto a la derecha por ejemplo me hace volar la imaginación sobre los detalles, bocas haciendo muecas de jadeo, una mano visible en posición dominante, cabellos desordenados (y aparentemente sudorosos), todo indica que la actividad estuvo interesante, y la cara lo indica todo. 


Esta es la otra foto...
Respecto a la de la izquierda, muero por ver las instantáneas de los minutos posteriores. También vendría bien una instantánea de una mano de la mujer de la izquierda insinuando el contacto con la vagina de la de la derecha.




Es probable que parte de la fascinación provenga de reemplazar en la imaginación lo que uno es capaz de ofrecer a su pareja y personificarlo en una mujer.

Yo por ejemplo tengo la fantasía de que una mujer le coma el coño a mi novia. Y es más, lo tengo hasta ambientado: nos veo a los tres en una habitación, con una cama en medio de ella, y un foco estilo cuarto de interrogaciones sobre la cama. Mi mujer y su benefactora están en plena faena sobre la cama, con el foco encendido, mientras yo observo sentado tranquilamente al margen. 


Qué se yo, alguien podría agregar al voyeur un vaso de whisky a las rocas, o algo así. El paraíso. Algún amigo o desconocido lector, fotógrafo, por allí, y con recursos, ya sabe... no pienso cobrar propiedad intelectual con tal de ver mi idea hecha realidad, más aún si el resultado es fino y delicado dentro de lo aceptable.

Lamentablemente parece ser que esa no será una escena que se reproducirá en la vida real, o al menos no en algún futuro cercano...

Viéndome de manera introspectiva y "desde arriba", tal vez buena parte de la fascinación haya sido alimentada (claro que sin voluntad alguna) desde mi tierna infancia, en que me daba la impresión de las mujeres eran seres tan misteriosos, me comía la cabeza pensando qué sentía-pensaba esa compañerita de primaria que me gustaba tanto. Pero jamás dijo nada, llegué a creer que las mujeres no sienten, que son seres casi como de otro planeta. Parece ser que aún hoy me sorprende enterarme de comportamientos "no esperados" desde ese estándar, y bueno, ¡que me parece genial!

Una de las razones que me vuelven reacio a alquilar películas porno, o más precisamente, de porno lésbico, tiene mucho que ver con lo que leía un par de semanas atrás: la inmensa mayoría de las escenas y películas de porno lésbicas están actuadas por mujeres heterosexuales.

¿Cómo no les va a faltar pasión o entrega? Sería como pedirle pasión a un eslovaco cantando el himno nacional de Sudáfrica. Otra deuda del porno mainstream.

Aunque aquí aprovecho para aconsejar-publicitar a una compañía llamada altporn4u que en general suele hasta hacer algo parecido a tests vocacionales a sus actores de películas XXX, con orgasmos reales y actuaciones creíbles... o al menos eso parece ser su punta de lanza. Todo de la mano de lo que da en llamarse "porno feminista". Según mi lego y cuadrado entender, es un porno con contenido.

Yo sigo a Bluttie Kat, una de las actrices que trabajan allí, es estudiante de sexología, hace porno lésbico, suele escribir poemas y escribe en blogs y webs respecto a reivindicaciones de género, sexualidad y si no me equivoco hasta crítica social... gente preparada digamos, es bueno para el porno que exista una tendencia así. 


Aunque en general, a la masa consumidora le pasa por la tangente... con tal de ver tetas, culos, vergas, anales, orales, gemidos... están felices.


Otra explicación que se me viene a la cabeza tendría que ver con cierta fantasía oculta en los hombres, que adoran ver escenas lésbicas. Tal fantasía supone experimentar la proactividad femenina en lo sexual. Dado el rol tradicional de pasividad, resultaría "interesante" (por llamarlo de alguna manera) o más bien, tal vez, "fascinante" observar cómo mujeres toman roles activos y más aún en algo tan transgresor como interactuar sexualmente con otra mujer, ver cómo toman la iniciativa, cómo se genera cierta dinámica lúdica de dominio. Y claro... la fantasía/deseo de estar en medio de ellas.

Ya tiene su encanto un cuerpo de mujer, un par de pechos, una vagina, curvas, pancita, espalda, cuello, carita, piernas, cabello... dos o tres cuerpos iguales es el paraíso...

Una lengua en una vagina... comerse una concha, todo un arte...


Hay quien dice que quienes mejor saben comerse genitales son personas del mismo sexo. Todo es cuestión de ponerse en el lugar del otro e intentar sentir lo que el otro siente, más allá de las diferencias anatómicas que puede haber, es un ejercicio interesante. 

Pero ciertas experiencias cuentan que el toque de la mujer en otro cuerpo femenino es bien particular, es suave y delicado, que a las mujeres definidamente (si cabe el término) heterosexuales buscan la fuerza masculina en la interacción y no se sienten satisfechas, a más de decir que muchas de ellas, llegado a cierto punto de la calentura, sienten unas ganas imperiosas de ser penetradas. 

Siempre quise saber cómo solucionan este fenómeno las mujeres héteroflexibles y curiosas, y claro, bisexuales y lesbianas. Reconozco desde mi ignorancia que bien puede haber una mecánica distinta en lo sexual, amén de la parafernalia disponible hoy día.

Sepan disculpar la poca seriedad, espero que las imágenes suplan un poco de la falta de contenido... críticas, comentarios y explicaciones son bienvenidos.


Escrito en colaboración con Selenio Escrito.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Amor: un viaje a la libertad

Por mucho tiempo creí que vivía en poliamor hasta que logré ver la diferencia entre poliamor y no monogamia.

Son similares en algunas cosas pero son diferentes en lo fundamental.

El poliamor tiene que ver con alguien que ama eróticamente y es sexualmente íntimo con varias personas - es decir muchos amores. La gente que vive de esta manera pone su interés central en muchos amantes y busca activamente más amantes, así como mucha de su energía y tiempo están consagrados a estas relaciones y a hacer el amor.

Lo interesante de las relaciones poliamorosas, y lo que la mayoría de la gente no sabe, es que usualmente tienen un montón más de reglas, límites y condiciones que la monogamia.

La regla de la monogamia es simple: me amarás sólo a mí. Mientras el poliamor es bastante complejo: sí, me amarás a mí y puedes amar a otros bajo estas condiciones: ver artículos 1, 2, 3, 4, 5 con Incisos a, b, c, d, e, etc. Un buen ejemplo de esto son los acuerdos de Kamala Devi para relacionamientos*.

A la primera puede parecer tedioso o sobreanalizado y exagerado, pero cuando se ha vivido en este nuevo paradigma por cierto tiempo, puede volverse abundantemente claro por qué estas reglas pueden ser muy útiles.

Pero esto no era lo que yo estaba haciendo - y no estoy segura de si existe un nombre para ello.

La no monogamia simplemente significa "no-un-amor", lo que en el tantra se vuelve un método. A medida que danzás dentro del método de "no-un-amor", podés encontrar eventualmente que cada uno es amor - no un alma gemela soñada, sino más bien que todos los seres son un amor.

Pero, lo que yo estoy haciendo es vivir en la insistencia de la verdad y el espontáneo momento a momento - nada de reglas, nada de límites, nada de condiciones.

No está enfocado en varios amantes. Por ejemplo, no puedo decirte cuándo estaré volviendo a casa ni lo que estuve haciendo, aún cuando simplemente se tratara de un paseo en el parque.

Se trataba de volver a casa a mi soberana naturaleza dhamma de ser. Hizo volar de mi cabeza todas mis ideas sobre el amor, la amistad y el compañerismo erótico. Entré en un espacio de intensa y profunda visualización y comprensión y, en otras veces, profunda agonía, trauma e ingresé en una pesadilla del tipo de la que estaba imposibilitada de despertarme.

¿Cómo le llamás a eso?

Algunos podrían decir estupidez o preguntarse por qué me haría eso a mí misma. La respuesta es simple y no tan simple.

¿Por qué molestarse?

Porque a veces se necesita un poco de acción para desenlazarte de la basura que se te dio desde el momento en que naciste.

¿Por qué tan cruel y cargada de pesar, sin algún tipo de reglas?

Bueno, básicamente la idea de las reglas nunca entraron en mi cabeza. Deseaba abrirme de la autoridad paterna, del cura, del gobierno, del marido y tener pequeñas reglas simplemente no cabían en mi ser.

Estaba en el todo o nada y una vez que uno va por la pendiente resbaladiza de las reglas ¿dónde termina eso?

Empecé a ver que la relación romántica contemporánea, sea matrimonio o cohabitación, es una mini-versión de tener padres. La gente a veces sale a las tiendas sin informar a sus parejas y a veces le dan más información y piden más permiso de lo que pedían cuando eran adolescentes a sus padres.

Empecé a ver a la estructura relacional como una forma de profunda inmadurez y la necesidad de seguridad y límites como la relación inconsciente continuada del niño en búsqueda de los padres perfectos.

Quise conocer al amor que está más allá de lo que se nos dice que hagamos, o quién o cómo ser o pedir permiso o avisar nuestra llegada o sentir seguridad. Ya no tengo cinco años, y si voy a conocer el amor por cómo es, debo dejar atrás los ideales del niño y el padre, y buscar al amor tal como es en el crudo ya mismo.

He crecido ahora. El amor crece, también, si tenemos el coraje de permitirlo. Si no lo tenemos, el amor desaparece.

Recuerdo una escena de la brillante película china Héroe donde el asesino cuenta al Rey la historia de lo que le trajo allí. Cuenta diferentes versiones de la misma historia. En una versión, habla de un conflicto que surge entre los grandes guerreros amantes Nieve Voladora y Espada Rota como consecuencia de que Espada Rota tomara a Luna como amante.

El Rey instantáneamente rechazó esta versión como ficción dado que es imposible de imaginar que grandes guerreros con total consciencia puedan vivir de manera tan inmadura y pasar a un conflicto relacionado con un amante.

Pero, lo que se nos enseñó del amor está de cabeza. Se nos enseñó que si realmente amás a alguien, se poseen mutuamente; posees el amor que corre a través del cuerpo de cada uno y que este amor debe ser controlado y no compartido con otro.

Posees los derechos a la energía del amor que fluye a través del ser.

Necesité averiguar qué carajos pasaba, así que pisé el campo minado del amor y encontré que estaba atrapado en una pesadilla. Pero, entiéndaseme, que el camino que elegí para vivir en el amor no creó la pesadilla, sino que la reveló. Una pesadilla en la que se volvió muy visible que aquí es donde vive la mayoría de la gente y sufre día a día.

Esta pesadilla es aquello que vine a ver como la base de la miseria en nuestro planeta.

Hay una energía moviéndose llamada amor. Esta energía es soberana y sigue su propia inteligencia divina y exquisita más allá de la limitada comprensión de la propia inteligencia.

No se nos permite seguirlo. No se nos permite amar lo que el amor ama. No se nos permite amar.

Ésta es la agonía y vas a entender completamente de lo que hablo cuando hayas, también, hecho el viaje a través de la pesadilla-agonía hacia el amor.

Y la pesadilla no se trataba de que mi amado amara a otros, sino de que no pudiese encontrar la puerta de salida del sueño mental que decía una y otra vez que esto no es amor, y que no estoy siendo amada.

Esa es la puerta de salida que busqué y que vas a buscar. Tal vez también descubras que el acto de amar a alguien - dios haciendo el amor a dios - es un momento en el tiempo, sin dolor real o intrínseco para nadie, sino que tus pensamientos al respecto pueden ser una pesadilla en la que podés vivir por años, y de hecho muchos lo hacen.

En tiempos del patriarcado y la propiedad ha sido la más grande misión del hombre buscar tierras extrañas, conquistarlas y matar o esclavizar a los habitantes de estas tierras.

Y así ha sido con nuestro corazón.

Los amantes conquistan el corazón del otro, plantan su bandera en nuestras tierras oscuras de las aguas del alma, declaran nuestro corazón como suyos y matan o esclavizan al ser que vive dentro.

El amor huye, los amantes se escapan y se nos deja empobrecidos y solos, buscando aquello que fuera nuestro de aquel que venció y proclamó a nuestros corazones como suyos.

Noto cómo dí este corazón tan libremente. Sintiendo que este es el camino al amor, le permití a él tener mi corazón - mi único verdadero tesoro, mi conexión con todo, con el amor, con el gozo, conmigo mismo.

Esto era lo que yo creía era el amor.

Y así fue que vino la visión, en cuanto el hombre que he amado en casi libertad por cinco largos años se fue, retiró su declaración y su bandera de mi corazón-territorio.

Mi corazón no pertenece a nadie - ningún hombre, ninguna mujer, ni siquiera a mí - sino sólo al amor y al amado.


Referencias:
* Al artículo de Kamala Devi en inglés puede accederse desde aquí.

Autora: Dakini Shima
Artículo original en inglés.

jueves, 29 de agosto de 2013

Las delicias de la educación erótica

"Los conservadores dicen que dar educación sexual en los colegios públicos promoverá la promiscuidad. ¿Con nuestro sistema educativo? Si promovemos la promiscuidad de la misma forma que promovemos matemáticas o ciencias, no tendrán nada de qué preocuparse."


- Beverly Mickins



La mayor parte de lo que importa y mejora en la vida sucede a través de la educación; sin embargo, notablemente, en lo referente al sexo, mucha gente no solamente fue privada de educación en su juventud, sino que cargaron con la cosa esa de la dicha de la ignorancia demasiado lejos en la edad adulta.


De hecho, cuando se refiere a cultivar y sustentar una vida erótica, persistir en ignorar puede bien ser el beso de la muerte. Usualmente aquello que no conocemos está envuelto en nuestro temor, que puede fácilmente tornar los encuentros sexuales en decisiones llenas de arrepentimiento con riesgosas consecuencias.

Consecuentemente, tres de los más poderosos predictores de una vida erótica apasionada y en evolución incluye cultivar una curiosidad natural acerca del yo erótico, abriéndote a la extensión de las experiencias sexuales que viven dentro tuyo y diferenciando la verdadera educación sexual del entretenimiento sexual.

La curiosidad es curativa; una capacidad natural y aliviadora que define nuestra humanidad a través de su impulso por entender, por explorar y por ir más allá de nuestros propios límites. Como madre de cuatro hijos, fui testigo una y otra vez de cuán poco realmente enseñé a mis hijos, y por el contrario de cuánto de su educación se trataba de mantenerlos seguros para explorar sus curiosas andanzas.

Cuando tenía que ver con el sexo, nuestra curiosidad con respecto a uno de los aspectos más esenciales y misteriosos de nuestra personalidad era atrofiada, avergonzada y a través del dogma religioso o la cultura familiar, arrancada.

Lo opuesto de la curiosidad es el juicio, que explica por qué tanto comportamiento sexual que no entendemos no es realmente cuestionado tanto como es juzgado. También explica cómo es que tanta gente va a un lugar donde profundamente cree que solamente existe una sola forma de tener sexo - la forma que conocen, la cual es un camino garantizado a la decepción sexual.

La educación, sea erótica o de cualquier otro tipo, sólo es posible para una mente que esté abierta. Estar abierto a aprender sobre las incontables maneras que existen de expresar y experimentar tu sexualidad es un acto creativo, tal vez uno de los aspectos más procreadores de vivir en un cuerpo humano.

Esto no significa que renuncies a tus valores o abandones todos tus límites para tener mejor sexo, sino que significa que la vista se vuelve más expansiva. La creatividad es otro peldaño sobre la escalera de la curiosidad y es lo opuesto a ser estrecho de mente. Hacer algo nuevo de aquello que está frente a uno cuando se refiere a nuestra sexualidad puede ser tan simple como prestar mayor atención y estar más en el presente.

Estas prácticas no aplican solamente a tu sexualidad y de hecho cuanto más empieces a emplear el pensamiento inquisitivo  y expansivo a lo que comés, a lo que vestís, y con quién pasás el tiempo, tanto más tu vida sexual florecerá junto con el resto de tu vida.


Muy a veces, aislamos nuestra vida sexual como algo único y distinto del resto de lo que somos. Nuestra sexualidad es un espejo de la manera en que vivimos. Ser más creativos y de mente abierta tu día completo cambiará lo que sucede en tu dormitorio.

Usar el entretenimiento sexual como guía para una mejor vida sexual es como consumir comida chatarra  como fuente primaria de nutrición. Un poco de entretenimiento sexual puede ser divertido, como el golpe ocasional de comida barata, pero no es educación o nutrición. El entretenimiento sexual puede agregarle el toque picante a una vida sexual que ya es abierta y curiosa, pero no es curativa cuando estás estancado en un lugar desde donde se juzga y se teme.

Existen tantos recursos increíbles para educación sexual real en vídeo, libros, terapia virtual y real y asesoramiento, que no hay excusa para no buscar ayuda real. Algunos de los momentos más memorables e importantes de mi vida sucedieron en la oficina de un terapeuta, en parte porque cuando fui, estaba realmente curiosa e interesada en aprender a cómo pensar diferente así que mi mente estaba totalmente abierta.

Incluso en los momentos más angustiantes de reconocer cómo hemos fabricado nuestras propias cajas que limitan nuestra experiencia vital, existe la luz de la educación que corta aquello que nos mantuvo lejos de nuestra mejor vida, de lo mejor de nosotros mismos.

Aprender acerca de nuestros impulsos apasionados y eróticos es una educación curativa, maduradora y liberadora que no sólo traerá más placer y sensación de estar vivos a tus noches, sino que cambiará los límites de tus juicios por la luz de la curiosidad a lo largo de tus días.


Autora: Wendy Strgar
Artículo original.

viernes, 23 de agosto de 2013

Por qué nunca es tarde para ser lesbiana

Cada vez mas mujeres descubren, después de años de estar casadas con hombres y de tener hijos, que son lesbianas. ¿Lo fueron siempre o es que la sexualidad es algo mas fluido?

Para Carren Strock la revelación llegó cuando tenía 44 años de edad. Ella conoció a su esposo (“Un tipo magnífico, muy dulce”) en la secundaria cuando tenía 16, estuvieron casados 25 años, tuvieron dos hijos muy queridos y lo que ella describe como “una existencia de cercas blancas” en Nueva York. Entonces un día, sentada frente de su mejor amiga se dio cuenta: "Oh Dios, estoy enamorada de esta mujer”. La noción de que pudiera ser lesbiana nunca se le había ocurrido antes. “Si me hubieras preguntado el año anterior”, ella dice “habría respondido que sé exactamente quién soy. No soy lesbiana, ni podría ser una.

Desde ese momento el entendimiento de Strock sobre su sexualidad cambió completamente. Se sintió obligada a decírselo a su amiga, pero no fue correspondida; al principio Carren no estaba segura si sentía atracción por cualquier mujer o solo por su amiga en particular. Pero gradualmente se dio cuenta y aceptó que era lesbiana. También supo que su experiencia no era inusual.

Strock decidió entrevistar a otras mujeres casadas que se enamoraron de mujeres, “Poniendo volantes en teatros y librerías. Empezaron a contactarme mujeres de todo el país. Todo el mundo conocía a alguien que sabía de ésta situación.” Las entrevistas se convirtieron en libro, “Mujeres casadas que aman a otras mujeres”, y cuando estaba escribiendo la segunda edición, Strock buscó en Internet a quién entrevistar. “En cuestión de días”, ella dice, “me contactaron mas mujeres de las que realmente podía entrevistar.

Las lesbianas tardías, mujeres de 30 años o mas, que descubren o declaran sentimientos hacia su mismo sexo, han atraído sobre sí una atención creciente en los últimos años, en parte debido al gancho de algunas mujeres de alto perfil que se han revelado luego de haber tenido relaciones heterosexuales. Por ejemplo, Cynthia Nixon, que interpreta a Miranda en Sex and the City, estuvo en una relación heterosexual por 15 años, teniendo dos hijos antes de estar con su pareja actual, Christine Marinoni en 2004. En 2009 se reportó que la cantante británica Alison Goldfrapp, que está en la mitad de sus cuarenta, empezó una relación con la editora fílmica Lisa Gunning. La actriz Portia de Rossi estuvo casada con un hombre antes de declarar su homosexualidad y enamorarse de la comediante y conductora de talkshows Ellen Degeneres, con la cual se casó en 2008. Y entonces la estrella de televisión británica Mary Portas, quien estuvo casada con un hombre por 13 años y tuvo dos hijos, antes de estar con Melanie Rickey , editora de la revista de modas Grazia.

El asunto ha empezado a atraer la atención de los académicos. El próximo mes* en la convención anual de la American Psychological Association en San Diego, una sesión titulada “Fluidez sexual y lesbianas tardías” se propone mostrar un conjunto de investigaciones, incluyendo una de Christian Moran, quién investigó las vidas de mujeres que han experimentado atracción por su mismo sexo siendo mayores de 30 años y estando casadas con hombres. Moran es una investigadora en la Southern Connecticut University y su estudio fue impulsado en parte por un comentario angustioso que encontró en un sitio online para lesbianas casadas, escrito por alguien que se autonombró “Loca”.

No entiendo por qué no puedo hacer lo adecuado”, escribió, “no entiendo por qué no puedo dejar de pensar en ésta otra mujer”. Moran quiso hacer un sondeo en un grupo de mujeres en ésta situación para ayudar a “Loca” y otras como ella, ver que no es anormal ni está mal sentirse atraídas por otras mujeres en la madurez.

Moran también quiso explorar la noción que una mujer heterosexual puede tener una transición completa hacia una identidad lesbiana singular… en otras palabras, que ellas pueden cambiar su orientación sexual. Como ella hace notar en su estudio, esa posibilidad es ignorada muchas veces; cuando una persona sale del closet ya entrada en años, se tiende a pensar que han debido ser siempre gays o bisexuales que han escondido o reprimido sus sentimientos. Cada vez mas investigadores cuestionan esto, y buscan comprobar si la sexualidad es algo mas fluido y cambiante de lo que se sospechaba.

Sarah Spelling, una ex maestra, dice que puede entender bien cómo “puedes deslizarte o moverte a otra identidad”. Después de crecer en una familia de 7 hijos en Birmingham, Spelling encontró su primera pareja seria, un hombre, cuando estaba en la universidad. Juntos por 12 años, en los cuales estuvieron “muy compenetrados sexualmente”, según dice, aunque agrega que nunca alcanzó un orgasmo con un hombre mediante la penetración.

Spelling es una feminista entusiasta y deportista, y halló a sus amigas lesbianas a través de esos intereses. “No me asocié con ellas sexualmente, no me vi como una lesbiana, sino como una mujer heterosexual en una relación a largo plazo.” Cuando una amiga del equipo de hockey le expresó que le gustaba, “y aunque ella me gustaba también, sentía que esa no era yo, que eso no estaba en mi brújula.” Entonces, a la edad de 34, habiendo terminado su relación larga y estando en otra con otro hombre, se encontró enamorándose de una mujer con quien compartía su hogar. Después de “conversarlo mucho, por un año o un poco mas” ellas formaron una pareja. “Fue un encuento de mentes”, dice Spelling , “una coincidencia de intereses. Ella es una corredora entusiasta, como yo. Tenemos muchas cosas en común, eventualmente me di cuenta que eran cosas que no tenía en común con los hombres.” Ella dice que aunque el sexo con hombres nunca lo percibió como equivocado o incómodo, nunca fue tan placentero como con mujeres. Desde el mismo principio de la relación se sintió completamente cómoda, aunque no se definió inmediatamente como lesbiana. “Ni como heterosexual, obviamente, ni como bisexual.” Un poco después asumió su identidad lésbica. “Hemos estado juntas por 23 años”, ella dice, “así que está realmente claro que esto fue un cambio definitorio.

La doctora Lisa Diamond, profesora asociada de psicología y estudios de género en la University of Utah, ha estado siguiendo a un grupo de 79 mujeres por 15 años, estudiando los cambios en su identidad sexual. Las mujeres que escogió al principio del estudio han experimentado alguna atracción por su mismo sexo, aunque en algunos casos ha sido de manera breve. Cada dos años ha registrado cómo ellas se definían a sí mismas, si heterosexuales, lesbianas o bisexuales, o alguna otra categoría de su preferencia. En cada período de dos años, del 20 al 30% de las participantes habían cambiado su definición, y a lo largo del estudio el 70% ha cambiado su definición dada en la entrevista inicial. Dice Diamond que lo interesante es que éstas transiciones en la identidad sexual “no están confinadas a la adolescencia. La gente parece estar igualmente propensa a esa clase de cambios en las primeras etapas de la adultez o mas adelante”. Y aunque en algunos casos las mujeres acceden a la identidad lésbica que estuvieron reprimiendo “eso no cuenta para todas las variables… En mi estudio, lo que he encontrado a menudo son mujeres que pueden haber considerado siempre a otras mujeres bellas y atractivas, y pudiesen en cierta época posterior de sus vidas realmente enamorarse de una mujer y que esa experiencia hiciese saltar esas atracciones de algo menor a algo muy significativo. No se trataría de represión de sus verdaderos sentimientos desde antes, sino que sin el contexto de una relación verdadera los pequeños atisbos de fantasías ocasionales o sentimientos similares no hubiesen sido significativos.

Diamond tiene el presentimiento que el moverse a través de las fronteras sexuales se incrementa con la edad. Ella dice que “lo que sabemos del desarrollo adulto sugiere que la gente se vuelve mas expansiva, de muchas formas, a medida que avanza en edad… Pienso que muchas mujeres, tarde en la vida, cuando ya no están preocupadas de criar a sus hijos y cuando evalúan sus matrimonios y cuán satisfactorios han sido, encuentran una oportunidad de repensar lo que quieren”. Esto no significa que las mujeres estén escogiendo ser heterosexuales o lesbianas, aclara (El trabajo de Diamond ha sido distorsionado algunas veces por sectores de derecha en los Estados Unidos, los cuales sugieren que su estudio muestra que la homosexualidad es opcional) “Cada una de las mujeres que he estudiado y que ha tenido una transformación en su preferencia sexual lo reporta como algo que escapa a su control. No se trata de una elección consciente… Creo que nuestra cultura tiende a englobar juntos al cambio y a la capacidad de escoger como si fuesen un mismo fenómeno y no lo son. La pubertad implica muchísimos cambios, pero no los escoges. Existen transiciones vitales que están mas allá de nuestro control.

Ciertamente fue así para Laura Manning, una abogada londinense, quien ahora está cerca de los 50 años. Siempre tuvo una idea vaga de sus sentimientos por las mujeres, pero conoció a un hombre en la universidad. “Un hombre realmente gentil, Jeff, me enamoré de él y por largo tiempo eso fue suficiente para balancear mis sentimientos”. Se casaron cuando ella tenía casi 30 años, tuvieron dos hijos poco tiempo después, “y una vez que mi parte maternal se apartó, de repente me vi pensando en mí misma otra vez. Empecé a sentirme cada vez mas incómoda con la imagen que presentaba de mí porque sentía que no era verdadera”. A finales de sus 30 empezó a salir y frecuentaba clubes, “regresar en bus a las 4am y luego despertar para ir a trabajar. Todavía vivía con Jeff y estaba empezando a cortar nuestra relación. Él sabía que lo estaba echando.

Su matrimonio terminó y Manning se mudó. Desde entonces ha tenido dos relaciones largas con mujeres, y dice que es mucho mas feliz desde que salió del closet, sin embargo sospecha que su necesidad biológica de tener hijos y sus sentimientos genuinos por Jeff hicieron inevitable en cierto modo su matrimonio. “Ahora me repulsa tener sexo con un hombre, pero durante mi matrimonio no me sentía así y no creo haber reprimido nada, la intensidad de lo que tuve con Jeff sobrepasó y ocultó mis deseos por las mujeres.

La fluidez sexual ocurre tanto en hombres como en mujeres, pero se ha sugerido que las mujeres son mas abiertas y maleables en ese sentido. Richard Lippa, profesor de psicología en la California State University en Fullerton, ha realizado una variedad de estudios que lo han llevado a concluir que “mientras los hombres tienden a tener un sexo (género) preferido y el otro no, con las mujeres hay mas matices, así que puedo asegurar que tienen un sexo mayormente preferido y el otro en menor cuantía. He escuchado a mujeres decir: ‘fue con la persona de la que me enamoré, no con su género’ y pienso que una experiencia como esa es mas femenina que masculina.

Nunca un hombre heterosexual me ha dicho, a los 45 años, que se ha encontrado con un hombre agradable y se ha enamorado, y aunque no le gusten los hombres en general, va a tener algo por los próximos 15 años con ese gran hombre.” En el estudio de Diamond, alrededor del 25% de las mujeres ha reportado que el género es irrelevante en elección de sus parejas sexuales. Dijo una mujer: “Muy profundamente se trata de a quién conozco y me enamoro, y no es de su cuerpo, es de algo detrás de sus ojos.


Cuando Tina Humphrys, de 70 años, se enamoró por primera vez de una mujer no se definió como lesbiana, “Solo pensé, es ella”. Humphrys estaba a la mitad de sus treintas, tenía dos hijos y salía de un segundo matrimonio terrible. “Odiaba mi vida”, dice, “los cuatro dormitorios, los niños, bueno, no los odiaba a ellos, sino que me aburría hasta llorar. Solía acostarme en el sofá y mis ojos se llenaban de lágrimas mientras ellos dormitaban.

Ella había encontrado atractivas a las mujeres en el pasado, “pero creo que las mujeres lo hacen, ¿no? Miras y dices: Ese vestido luce fabuloso, ella luce esbelta o ella luce muy bella, pero no necesariamente pones deseos sexuales en eso.” En ese entonces entró a la universidad como una estudiante madura, se unió a un grupo de mujeres y empezó a gustarle una de las integrantes. “Fue un poco impactante saberme atraída sexualmente por esta mujer, pero también fue una decisión de dejar a los hombres. Fue una decisión de dejar una forma de vivir particularmente opresiva y restrictiva para vivir diferente.” Ella se mudó a una comuna y tuvo relaciones no monógamas con varias mujeres por un tiempo, antes de establecerse con su pareja actual por mas de 30 años. Habiendo tenido “una vida sexual muy activa con hombres”, ella disfrutaba mucho mas del sexo con mujeres. “Una vez estuve en un taller con una mujer que solía romper papeles donde había escrito cosas terribles en contra de las mujeres, y ella tenía un papel de una modelo rubia que había retozado con una lesbiana – porque ellas retozan todo el tiempo, cierto?-- y ella decía: 'Eso no es sexo apropiado, es solo un montón de orgasmos'”. Humphrys reía a carcajadas, “Creo que eso le añade algo, o no?

Mas allá del sexo, Humphrys halló una conexión mas intensa ‘en todos los niveles’ que la que encontró con algún hombre. Strock confirma esta visión: “he hecho talleres con mujeres heterosexuales y les he preguntado si sintieron ‘cohetes y música’ cuando se enamoraron de su pareja y pocas manos se levantaron, cuando fui a un grupo de lesbianas y pregunté lo mismo casi todas las manos se alzaron. Así que las conexiones entre mujeres son muy distintas a las que existen entre hombres y mujeres.

La psicoterapeuta y escritora Susie Orbach pasó mas de 30 años con el escritor Joseph Schwartz y tuvo dos hijos con él antes que la relación terminara; ahora ella tiene una relación feliz y en desarrollo con la novelista Jeanette Winterson. Orbach dice que la conexión amorosa inicial entre madre e hija hace que los sentimientos lésbicos posteriores no sean sorpresivos. “Si lo piensas”, dice ella, “en cuáles brazos primero estuviste, cuáles olores absorbiste primero, en dónde está esa huella cuerpo a cuerpo? Quiero decir, todavía no estábamos criadas por el padre, así que es un viaje muy grande para las mujeres hacia la heterosexualidad… Lo que pasa es que se añade una capa de heterosexualidad sobre ese primer vínculo. Tú no renuncias del todo a ese apego tan íntimo con otra mujer.

Por supuesto, la noción que la sexualidad puede cambiar por completo no es bienvenida por todos, como dice Diamond, “A pesar que hay mayor aceptación de la que había hace 20 años, la sexualidad entre personas del mismo sexo está todavía muy estigmatizada, y la noción que puedes no saber todo lo que hay que saber sobre un asunto tan íntimo y personal puede aterrorizar al individuo, es algo realmente difícil de aceptar.” De ahí el por qué es tan importante la investigación y la divulgación en ésta área. Cuando fue publicada la primera edición del libro de Strock, “Una mujer vino a mí aferrada al libro y sollozando”, ella dice, “pensó ser la primera mujer casada que se enamoraba de otra mujer, no tenía con quién hablar, no sabía dónde acudir, así que decidió que lo mejor era suicidarse una noche en la cual sabía que su esposo e hijo llegarían tarde. Ella regresaba del trabajo, pensaba que por última vez, y pasó frente a una librería que exhibía mi libro. Se dio cuenta que no era la única y decidió vivir.

Todas las lesbianas tardías con las que he hablado han encontrado la felicidad en sus diferentes caminos. Strock es todavía una lesbiana y sigue casada con su esposo que sabe de su sexualidad. “Él nunca me echaría, yo nunca lo echaría a él”, ella dice, “así que hemos redefinido nuestra relación. Soy lesbiana pero compartimos una casa, tenemos habitaciones separadas, tenemos dos nietos y nuestra situación no es única.” La mayoría de las mujeres con las que he hablado estaban en relaciones felices y largas con otras mujeres y han hallado una satisfacción nunca antes experimentada en sus relaciones previas.

Mientras algunas personas lo hallan amenazador”, dice Diamond, “otras lo encuentran excitante y liberador, y creo definitivamente que para las mujeres en su adultez media y posterior, encontrar cambios en su sexualidad pueda ser probablemente enriquecedor. Somos una sociedad a la cual no le gusta el envejecimiento. Nos gusta que la gente sea joven, núbil y atractiva. Y creo que la noción que tu sexualidad pueda experimentar esas posibilidades excitantes y expansivas en una etapa en la que la mayoría de la gente supone que las mujeres no son ya atractivas sexualmente y están cerrándose en ese aspecto, es potencialmente una noción muy liberadora para las mujeres. Tu futuro sexual puede ser realmente muy dinámico y excitante, y lo que fuere que hubiere ocurrido en el pasado no es el mejor pronosticador de todo lo que alberga el futuro.


Nota del Traductor:
* Teniendo en cuenta el momento en que fuera escrito el artículo, se remonta a agosto del 2010.

Autora: Kira Cochrane.
Link del artículo original aquí.
Agradezco la colaboración de Selenio Escrito en la excelente traducción.

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