miércoles, 23 de octubre de 2013

Movimiento por la sexoafirmatividad

Traducción de la entrada Sex-Positive Movement (SPM) en Wikipedia


El SPM es un movimiento social que promueve y abarca una sexualidad abierta con pocos límites más allá del énfasis en la práctica del sexo seguro y la importancia del consenso informado. La sexoafirmatividad es una actitud hacia la sexualidad humana que considera todas las actividades sexuales consensuadas como saludables y placenteras, y fomenta el placer sexual y la experimentación. El SPM es un movimiento social y filosófico que defiende esas actitudes. El SPM defiende la educación sexual y el sexo seguro como parte de su campaña. El movimiento no hace distinciones morales entre tipos de actividades sexuales, considerando esas elecciones como asuntos de preferencia personal.

Los términos y conceptos sexoafirmatividad y sexonegatividad se atribuyen generalmente a Wilhelm Reich. Su hipótesis era que algunas culturas ven la expresión sexual como esencialmente buena y saludable, mientras que otras sociedad toman un punto de vista negativo de la sexualidad en general y buscan reprimir y controlar el deseo sexual. 

Como Reich, algunos defensores contemporáneos de la sexoafirmatividad definen su filosofía contraponiéndola a la sexonegatividad, que identifican como el punto de vista dominante en la cultura occidental y en muchas de las culturas no occidentales. De acuerdo con quienes la defienden, la visión tradicional cristiana de la sexualidad humana define los valores tradicionales occidentales con relación a este tema. Así, quienes proponen la sexoafirmatividad denuncian que bajo la tradición cristiana occidental el sexo es visto como una fuerza destructiva excepto cuando es redimida por la gracia salvadora de la procreación, y el placer sexual es visto como pecaminoso. Los actos sexuales son clasificados jerárquicamente, con la heterosexualidad marital en la cima de la jerarquía y la masturbación, homosexualidad y otras sexualidades que se desvían de las expectativas sociales más cercanas al fondo. Se dice que la medicina y la psiquiatría también han contribuido a la sexonegatividad, puesto que, de vez en cuando, designan como patológicas algunas formas de sexualidad que aparecen en la base de la jerarquía. Sin embargo, las sociedades occidentales anteriores a la influencia cristiana, como la Grecia antigua, han aprobado formas de sexualidad que entran fuertemente en conflicto con las creencias cristianas. 

El SPM no hace distinciones morales o éticas entre sexo heterosexual u homosexual, o masturbación, considerando estas elecciones como cuestiones personales. Algunas posturas sexoafirmativas incluso aceptan el BDSM y el poliamor así como la asexualidad, la transexualidad, el transgénero y otras formas de transgresión de género en general. La mayoría en el SPM defiende una educación sexual amplia y acertada como parte de su campaña. 

Algunos teóricos del SPM han analizado la sexoafirmatividad en términos de intersección de raza/cultura, género, sexualidad, clase, nacionalidad y espiritualidad. Farajaje-Jones (2000) destacó la conexión entre la ideología supremacista y lo que llamó “erotofobia”.

Varias definiciones de sexoafirmatividad han sido ofrecidas por la sexóloga Carol Queen:

Símbolo del "amor fuera de la caja", utilizado para
representar arreglos no convencionales de
relacionamientos.
La sexoafirmatividad, un término que está entrando en la consciencia cultual, no es una celebración estúpida e insulsa del orgón por unos hippies; es una afirmación simple, pero radical, de que cada uno de nosotros desarrollamos nuestras pasiones en diferentes ambientes, que en lugar de tener dos o tres o incluso media docena de orientaciones sexuales, debemos pensar en términos de millones. La sexoafirmatividad respeta cada uno de nuestros perfiles sexuales únicos, incluso aunque reconocemos que algunos hemos sido dañados por una cultura que intenta erradicar la diferencia y las posibilidades sexuales. 

Es la filosofía cultural que entiende la sexualidad como una fuerza potencialmente positiva en nuestra vida, y que puede, por supuesto, enfrentarse a la sexonegatividad, que ve el sexo como problemático, perjudicial, peligroso. La sexoafirmatividad permite, y de hecho celebra, la diversidad sexual, los deseos y las estructuras de relaciones que difieren, y elecciones individuales basadas en el consenso.


Amor libre

El término “amor libre” se ha usado por lo menos desde el siglo XIX para describir un movimiento social que rechaza el matrimonio, que es visto como una especie de atadura social, especialmente para las mujeres. De acuerdo con este concepto, las uniones libres entre personas adultas son relaciones legítimas que deben ser respetadas por todo el mundo, sean relaciones emocionales o sexuales. Adicionalmente, algunos textos sobre el amor libre han argumentado que tanto hombres como mujeres tienen el derecho al placer sexual. En la era victoriana, esto era una noción radical. Más tarde se desarrolló un nuevo tema, vinculando el amor libre con el cambio social radical, y describiéndolo como precursor de la nueva sensibilidad antiautoritaria, antirrepresiva y pacifista.

Mientras que el término amor libre se ha asociado a menudo a la promiscuidad en la imaginación popular, especialmente en referencia a la contracultura de los años 60 y 70, históricamente el movimiento por el amor libre no ha defendido el tener varias parejas sexuales o las relaciones sexuales de corta duración. En su lugar ha argumentado que las relaciones de amor libre en las que se entra de manera libre no deben ser reguladas por la ley. Así, la práctica del amor libre puede incluir relaciones monógamas a largo plazo o incluso celibato, pero no incluiría formas institucionales de poligamia como el rey, sus esposas y concubinas.

Las leyes de interés particular para los movimientos por el amor libre han sido entre otras las que impiden la convivencia de las parejas no casadas, y las que regulan el adulterio y el divorcio, así como la edad legal de consentimiento, control de natalidad, homosexualidad, aborto y prostitución; aunque no todas las personas que defienden el amor libre están de acuerdo en esos temas. La derogación de derechos individuales en el matrimonio también les incumben; por ejemplo, algunas jurisdicciones no reconocen la violación marital o la tratan menos seriamente que la violación no-marital. 

Los movimientos por el amor libre desde el siglo XIX han defendido el derechos a discutir públicamente sobre sexo y han luchado contra leyes contra la obscenidad. Una de las precursoras de éste movimiento fue Emma Goldman. Ella defendió apasionadamente los derechos de la mujer, escribiendo: "Demando la independencia de la mujer, su derecho a mantenerse a sí misma, de vivir para sí misma, de amar a quien quiera que le plazca o a tantos como le plazca. Demando libertad para ambos sexos, libertad de acción, libertad de amar y libertad en la maternidad." 

En el siglo XX alguna personas dentro del amor libre han extendido la crítica al matrimonio diciendo que el matrimonio como institución social promueve la posesividad emocional y la esclavitud psicológica.


La década de los 60 y años posteriores.

Generalmente el término “liberación sexual” se usa para describir el movimiento socio-político, observado desde los años 60 hasta los 70. Sin embargo, el término ha sido usado al menos desde finales de los años 20 y a menudo se considera que está influido por los escritos de Freud sobre liberación sexual y asuntos psicosexuales. 

Durante los años 60 se empezaron a dar cambios en la manera en que la sociedad veía la sexualidad, anunciando un período de descondicionamiento en algunos círculos de las antecedentes del mundo anterior, y de desarrollo de nuevos códigos de conducta sexual, muchos de los cuales se encuentran ahora integrados dentro de la mayoría de la sociedad. 

Los años 60 anunciaron una nueva cultura de amor libre con millones de jóvenes apropiándose de los valores hippies y predicando el poder del amor y la belleza del sexo como una parte natural de la vida cotidiana. Los hippies creían que el sexo era un fenómeno biológico natural que no debía ser denegado ni reprimido. Los cambios en las actitudes reflejaban la percepción de que los puntos de vista tradicionales respecto al sexo eran tanto hipócritas como machistas. 

La liberalización sexual anunció unos nuevos valores en la experimentación con el sexo de manera abierta dentro y fuera del matrimonio, los anticonceptivos, la desnudez en público, liberación gay, liberación del aborto, matrimonio interracial, vuelta al parto natural, derechos de las mujeres y feminismo. 

Los hippies célibes no criticaban a quienes elegían el camino del “amor libre” y la “liberalización sexual”. A finales de los 70 y 80 las nuevas libertades sexuales fueron explotadas por grandes empresas que buscaban sacar partido de una sociedad más abierta, con la llegada de la pornografía y el porno duro. 

El historiador David Allyn argumenta que la revolución sexual fue un momento de “salir del closet” sobre el sexo premarital, la masturbación, las fantasías eróticas, el uso de pornografía y la sexualidad.


Feminismo sexoafirmativo. 

El feminismo sexoafirmativo, también conocido como feminismo pro-sexo, feminismo de sexo radical o feminismo sexualmente liberal es un movimiento que empezó a principios de los años 80. Algunas mujeres se vieron involucradas en el feminismo sexoafirmativo en respuesta a los esfuerzos feministas anti-pornografía, como Catharine MacKinnon, Andrea Dworkin, Robin Morgan y Dorchen Leidholdt, para poner la pornografía en el centro de la explicación feminista del opresión de la mujer (McElroy, 1995). Este período de debate intenso y enconado entre feministas sexoafirmativas y feministas anti-pornografía durante los primeros años 80 se conoce como las guerras feministas por el sexo. Otras feministas sexoafirmativas se involucraron no en oposición a otras feministas sino como respuesta directa a lo que veían como control patriarcal de la sexualidad. Las autoras que han defendido el feminismo sexoafirmativo incluye a Ellen Willis, Susie Bright, Patrick Califia, Gayle Rubin, Carol Queen, Avedon Carol, Tristan Taormino, Diana Cage, Nina Hartley y Betty Dodson, que podría ser considerada la abuela del movimiento.


Traducción de Selenio Escrito.
El artículo original puede leerse en la entrada de Wikipedia en inglés.

viernes, 18 de octubre de 2013

Amor al cuadrado: entregando mi corazón a dos hombres

No creo que el césped sea más verde del otro lado.

Cuando tenia 18 años, un amigo me pregunto si pensaba que podría amar a dos personas a la vez. Entonces, tan joven y sin experiencia, yo respondí con un muy rápido e inflexible NO.

Claro que sí.

Casi 30 años después, no estoy tan segura de que respondería de la misma manera. He aprendido algunas cosas desde entonces. Sí, las cosas se han ido derrumbando, cosas que pensé que nunca me pasarían, cosas que consideré irresponsables o signos de debilidad, cosas que ahora sé y que son mucho más comunes de lo que nunca imaginé.

Amor, lujuria, instantánea atracción animal –como sea que quieras llamarlo- a veces aparecen en los momentos mas inoportunos. Cuando te llega, te enteras. La experiencia es innegable. Es como si te hundieras lentamente en un baño caliente, o como volar a través del universo o sentir que explotan fuegos artificiales dentro de tu vientre.

Es como la magia.

Te encuentras con esa persona especial, y es déjà vu. Sientes como si la has conocido desde siempre. Lo que deseas es tocarla, hablar con ella y estar cerca de ella. Nunca es suficiente. Es exactamente lo que sentí cuando conocí a mi marido.

Pero aquí viene lo bueno, a veces este tipo de cosas sucede más de una vez en la vida.

¿Como lo sé? Fácil, me pasó a mi.

Casi 15 años exactamente del día que di mi votos matrimoniales, de la nada, experimenté esa cosa de amor / lujuria de nuevo, sólo que esta vez fue con un hombre diferente y yo todavía estaba casada.

Por extraño que parezca, yo estaba muy contenta con mi marido. Claro, habíamos tenido nuestros altibajos hasta ese punto. Habíamos estado juntos mucho tiempo, así que era de esperar. Pero conocen el viejo dicho: me casé, no morí. Yo también era un ser humano-social y sexual, y estuve tentada, muy tentada

Mi relación con este otro hombre era fuerte, inmediata y dichosamente arrolladora. Era todo lo que quería, todo lo que podía pensar. Me elevó, pero me puso en una situación difícil. Durante mucho tiempo después, toda esta situación situación me generó un complejo.

Me preocupaba que hubiera algo terriblemente mal en mí. Yo no encajaba con las normas de la sociedad.

Claro, yo amaba a mi marido, pero yo quería desesperadamente estar con este otro hombre.


Pensé que me convertí en una de esas personas que nunca podrían sentirse satisfechas, el tipo de persona que siempre anda en búsqueda - adicta al amor, posiblemente al sexo. Me vi a mí misma como estrella de algún espectáculo barato de televisión.

Por unos pocos años, perdí mucho de sueño.

Contemplaba el engaño, pero en el fondo, sabía que no podría. Soy una terrible mentirosa, y me hubiese carcomido desde adentro. Terminaría inevitablemente destripada de cualquier forma.

Existía la alternativa de olvidarme de este hombre, y volver a mi antigua vida, mi vida antes de conocerlo. Pero si alguna vez has estado enamorado, sabes cuán imposible sería algo así, especialmente partiendo del hecho de que él seguía dando vueltas por allí. O sea, no se fue del país o algo así. Sabía dónde encontrarlo.

¿Entonces qué hice? Hice lo que hago sobre todo aquello que me causa aflicción.

Se lo dije a mi marido.

Él es mi mejor amigo después de todo. Siempre hemos sido honestos entre nosotros, pero esto fue llevarlo a un nivel completamente nuevo. Una cosa es decir que piensas que Brad Pitt es lindo y otra muy distinta es decirle a tu pareja que desea tener relaciones sexuales - o sea, seriamente tener sexo - con otro hombre.

¿Qué iba a decir? ¿Cómo reaccionaría? ¿Me pediría el divorcio? Por suerte, no me odió después de eso. Y así fue: Mi idea sobre almas gemelas había cambiado dramáticamente. ¿Puedes decir "dos por uno?"

En los últimos años, justo al tiempo de mi propio despertar emocional / sexual, me he dado cuenta de que ha habido una clara tendencia en la sociedad a aceptar las propias tendencias no-monógamas. El tema está presente en todo los medios de comunicación, y lo he estado observando, tratando de averiguar cosas.

Shows como PolyamoryBig Love y Sister Wives son solo unos ejemplos. También películas como la de Sarah Polley, Take This Waltz cuya trama imita mi dilema casi exactamente.

Obviamente, los medios de comunicación reflejan el pensamiento de la sociedad en general. Se debe en cierto punto, a que alguien ha estado pensando en estas cosas. Personalmente, creo que la gente está cansada de esconder sus verdaderos sentimientos cuando se trata de este tema. Sólo quieren ser ellos mismos. Quieren ser libres. Y no me refiero a libertad de ir a dormir con quien les plazca, me refiero a la libertad de pensar y decir lo que sienten realmente.

Según Christopher Ryan, psicólogo, profesor y co-autor de Sex at Dawn: the prehistoric origins of modern sexuality, "pocos terapeutas contemplarían la situación, tratando de persuadir a un hombre gay o una mujer a 'crecer, ser realistas, y dejar de ser gay. "Pero la mayoría insisten en que la monogamia sexual a largo plazo es" normal', mientras que la curiosidad y la búsqueda de novedad inherente a la sexualidad humana son signos de la patología".

Podemos decir lo que sea que nos guste sobre lo que es normal y anormal, pero la verdad se revela en nuestros actos.

La mayoría - aunque puedan ponerse en pareja por un tiempo - no necesariamente se pone en pareja de forma exclusiva por toda la vida. Simplemente no sucede así, y creo que necesitamos enfrentar este hecho frontalmente. 

Para mí, esto significa aceptar mis pensamientos y deseos. Lo que no significa que creo que está bien salir y dormir por ahí sin pensar o preocuparme por las otras personas en mi vida. Me imagino que si actúo por respeto y amor a mi pareja y a mi familia, entonces no hay forma de hacerlo mal. Eso es lo que trato de tener en cuenta en cada decisión que tomo, sea que se trata de romance y relacionado al sexo o no.

En estos días, trato de no fingir ser alguien que no soy. Solo trato de ser honesta. Sí, a veces los celos pueden desordenar un poco las cosas un poco, pero mi marido y yo hemos conseguido manejarlo. No restriego mis pensamientos y sentimientos en su cara. Solamente, no miento.

Además, todo lo que es cierto para mí, es cierto para él también. Esto debería ser obvio - lo que es bueno para la oca es bueno para el ganso. Por otra parte, no creo que el césped sea más verde al otro lado.

El césped no va a ser más verde, va a ser el mismo. Puede parecer más verde al principio, pero no tomaría mucho tiempo antes de empezar a ver algunas malas hierbas. Las personas realmente no son tan diferentes.

Es cierto que hay algunas excepciones, pero es mi opinión general de que las relaciones son lo que haces de ellas. El césped es más verde cuando lo riegas. Y regué la mía. Pero a veces, sólo a veces, me gustaría ir de paseo por el campo (guiño).

A través de toda esta introspección, he llegado a la conclusión de que no hay absolutamente nada de malo en mí. He conocido a tantas personas que han experimentado el mismo tipo de dilema que sería imposible que estos sentimientos "errantes" míos me conviertan en una mala persona. Todos seríamos malas personas si ese fuera el caso, y eso no tendría sentido.

Pero a lo que realmente se reduce todo es a la acción ¿cierto? ¿Cómo puedo manejar esta situación? ¿Qué debo hacer?

Bueno, ahí es donde estoy parcialmente perpleja. Sí, trato de actuar con amor y bondad hacia las personas más cercanas a mí, pero eso no hace que "el hombre número dos" desaparezca.

Desde que lo conocí, sin embargo, he estado ocupada. Tengo una vida, y tengo prioridades, a saber mis hijos, mi esposo, mi familia y mi propio sentido de bienestar. Todo eso es lo primero.

Supongo que la respuesta corta es que no he hecho nada todavía. Día a día, casi no tengo tiempo para sentarme a tomar una taza de té.

Tal vez dentro de unos años a partir de ahora, cuando los niños crezcan, las cosas sean diferentes. Tal vez no.

Pase lo que pase, sin embargo, yo amaré a mi esposo, y siempre será una parte principal de mi vida.

Lamentablemente, no hay respuestas definitivas, no hay blanco ni negro. Si se siente bien, en el momento adecuado, en el lugar adecuado, si todas las luces son verdes, entonces tal vez me permita mis pasiones. Si no cambian, entonces no lo haré. Hasta el momento no sucede.

¿Todavía pienso en el hombre número dos? Por supuesto. ¿Me gustaría verlo? Diablos, sí. ¿Lo hago? No. Una persona no puede tener todo lo que quiere. Me gustaría ir de compras por $10,000 a la ciudad de Nueva York también, pero eso no va a suceder pronto tampoco.


Tengo dos, casi tres hijos en la universidad. La matrícula es una locura en estos días. A veces tienes que esperar que sucedan las cosas. Y a veces, nunca conseguirás lo que quieres. Pero puedes soñar. Y no hay nada malo en ello.


Precioso artículo de Amanda Fox cuyo original en inglés puede leerse aquí, agradezco la traducción a Marimar.


sábado, 12 de octubre de 2013

Un llamado a las madres: amarse a una misma primero, los niños en segundo lugar.

"¿Cuál es el punto de comprar arroz, si no puedes cocinarlo apropiadamente?" - Jiro

Compré el arroz, el arroz de la maternidad, pero durante algunos pocos años no estuve cocinándolo apropiadamente. Estaba alimentando a mis hijos con grano crudo y vencido. Estaba haciendo morir de hambre a sus espíritus.

No comprendí que soy el sustento de sus corazones. Soy el arroz y soy responsable por cocinarme a mí misma apropiadamente.

Una cazuela perfecta de arroz es un producto de su preparación - consciente y completa atención al proceso, a los ingredientes, a la temperatura, al tiempo y a la consistencia. Con cada tanda, un buen cocinero sabe cuándo el arroz ha llegado a su consistencia correcta.

Para ser una buena madre, necesito saber quién soy (la cocinera) y cuál es mi propósito en esta vida (el arroz cocido).

-

Poco después del nacimiento de mi segunda hija, decidí no pasar más hambre, ni lo pasarían mis hijos.

Cambié mi método de ser madre completamente, y reescribí mi definición de maternidad.

Solía pensar que la maternidad y el martirio eran sinónimos. Cuando una mujer daba a luz a un niño, se convertía a la Religión de la Madre - sacrificándose, muriendo su esencia con la placenta y el postparto.

Pensé que una madre se definía como una mujer que era esclava de su hogar, de sus hijos y de su marido. Ignorando sus necesidades y sueños para apoyar a la gente que más amaba.

Pensé que ser una madre significaba amar a alguien más de lo que me amaba a mí misma.

Me comí este mito -"la cazuela perfecta de la maternidad", y casi me mató.

Sobreviví porque aprendí que debo amarme a mí misma más que a cualquiera antes de poder amar a cualquier otra persona.

Este es el camino al amor sin condiciones, al amor verdadero. Sólo soy capaz de amar a otro tanto como me amo a mí misma.

A pesar de mi desnurición, sabía que mis hijos merecían amor verdadero. Dándome cuenta de esto, me convertí en una buena madre.

Mis dos definiciones favoritas de Madre son:

1. Madre: Dar lugar
2. Madre: Alguien que tiene verdadero conocimiento, un medidor.

Les dí lugar a través de mi cuerpo. Su bien estar está medido por el conocimiento que les imparto a través de su atestiguamiento directo de mis acciones y experiencias.

Si no estoy comprometida a cultivarme a mí misma y convertirlo en sabiduría, entonces ¿qué tendría para alimentarles?

¿Hay algo para ellos que deba ser medido, si no estoy creciendo en mi autoconciencia y comprensión?

Estoy fallándoles como madre, su medidora, si me enfoco solamente en ellos renunciando a todo, negando mis sueños e ignorando mi propósito.

Soy una madre. Soy una guía. Mi trabajo como madre es enseñar a mis hijos a través del ejemplo.

No lo sabía entonces, pero dí a luz a mis hijos para ayudar a reparar al mundo.

Dí nacimiento a la esperanza encarnada en dos personas, que tienen algo sagrado para ofrecer al mundo - ellos mismos. Siendo ellos mismos, ayudarán a sanar al mundo.

Esta parece ser una pesada carga. "Mi mamá me tuvo para ayudar a salvar al mundo".

A eso, respondo. "Es para eso que estamos aquí, algunos de nosotros simplemente no hemos aceptado nuestra misión, aún. Todos estamos aquí para salvar al mundo, amándonos a nosotros mismos completamente y abrazando nuestro destino."

Recientemente fui un retiro a Bali. Una tarde, visitamos un templo cerca del océano.

Nuestro líder nos guió hasta la orilla, donde agua santa de manantial de las montañas se vertía directamente al océano. Cada día los sacerdotes de la villa visitan esta piscina sagrada para juntar el agua santa para sus rituales diarios.

Mientras estábamos aquí, un sacerdote envuelto completamente de blanco desde la cabeza a los pies se aproximó a la entrada. Se arrodilló con una sonrisa en su cara y sumergió su taza de lata en el líquido fresco y salado. 

Nuestro guía me susurró al oído, "¿Sabías que estos hombres son llamados por los dioses (en sueños) para aceptar su destino de ser sacerdote? Cuando una persona es llamada por los dioses ellos deben aceptar. Si no lo hacen e ignoran la llamada, se enfermarán y morirán. Este hombre, arrodillado frente a nosotros, recibió la llamada de adolescente y la ignoró. En vez de ello, decidió convertirse en banquero para ayudar a su familia. Se enfermó muy gravemente, estaba en su lecho de muerte. Fue entonces que tomó la decisión de hacerse sacerdote. Aquí está ahora, ante nosotros, sano. Es un gran líder."

Esta también es mi historia. Me estaba forzando en un rol que me estaba enfermando, estaba negando mi llamada, ignorándola para ser todo para todos. Terminé siendo nada para nadie. Y luego, atendí. Supe que si no escuchaba mi corazón y compartía mis dones, moriría.

Solía sentirme culpable por no firmar para ser madre asistente en la clase de mi hija, o presentarme como candidata para la comisión de padres, me sentía avergonzada de que mis niñas no estuvieran en un par de actividades extracurriculares a la semana. Estaba decepcionada de mí misma, por las noches que tiré una bolsa de pasta congelada y brócoli en el microondas y lo llamé cena. 

Pensé que había algo malo conmigo porque estaba aburrida y no tenía interés en los grupos de mamás, discutiendo lo último en calzas para yoga o quejándome por las marcas de estiramiento en mis caderas.

Ya no me siento culpable porque no tengo tiempo.

Soy una madre. Tengo una enorme responsabilidad de vivir mi propósito y permanecer devota a mi misión en la vida.

Mi misión es aprender tanto como pueda, enseñar tanto como pueda, escribir tanto como pueda, viajar tanto como pueda y cuando busco a mis niñas de la escuela, les muestro amor, haciendo lo que amo.

A veces la cena es pasta quemada de freezer porque estoy inmersa en mis estudios y escribo un poco más tarde de lo que planeé mientras mis niños corren alrededor mío jugando al unicornio y a la princesa. Reímos, jugamos, nos abrazamos, compartimos en compañía del otro. Este es un regalo, el regalo de vivir plenamente, haciendo lo que amamos, individualmente y juntos.

Ser una buena madre es saber quién soy, no pedir disculpas por eso, hacerlo con cada latido de mi corazón y ser el estándar y modelo por el cual mis niños miden su propio camino a la conciencia.

Cuanto más me amo y hago honor de mis necesidades y deseos, tanto más mis niñas harán lo mismo.

Me alimento primero yo - espiritual, emocional, mental y físicamente - porque si no lo hago, no tendré nada que dar a mis hijas.

No soy una mártir - eso es para los que están muertos.

Espero vivir una vida larga, para poder guiar, amar y apoyar a mis hijos.

Hay días en que la voz del martirio ebullirá: "Estás fallando. Sos una idiota egocéntrica, dejando a tus niños para ir a estudiar, enseñar, viajar, escribir. Elegiste ser una madre, debes honrar ese trabajo. Esta es la responsabilidad que se te ha dado, no te eches atrás. Tu vida está en segundo plano. Tus hijas son todo lo que importa ahora. Las vas a destruir si te enfocas en vos misma. Sé una madre real, una buena madre."

Ya no me ahogo en esa voz, porque "el medidor, el único con verdadero conocimiento" me recuerda continuar enseñando a las niñas a revolver su arroz con consciencia plena y comerlo primero, así siempre podrán tener la fortaleza para amarse a ellas mismas completamente.

Un día, si eligen tener hijos, espero que les transfieran un pequeño consejo de su madre.

"Cuando me amo primero a mí mismo, siempre voy a cocinar apropiadamente el arroz, y allí podré alimentar al mundo entero."

- Rebecca Lammersen


Artículo original.

domingo, 6 de octubre de 2013

Abrirse al placer

"El placer es el objeto, deber y el objetivo de todas las criaturas racionales."
Voltaire


La forma en que experimentamos el placer es la manera en que le decimos sí a la vida.

Permitirse a uno mismo la gratificación de nuestros sentidos es la manera en que encarnamos las alegrías de la vida. Piense en los sabores deliciosos, las primeras fragancias de las tardes de verano, los cachetes suaves de un niño que duerme, la repetición de una canción querida. Nuestra capacidad humana de sentir el mundo pone la vida de relieve y disminuye la distracción que a veces desvirtúa la relación en tiempo y espacio. Abrirse al placer puede ser tan simple como enfocar nuestra atención en lo que estamos sintiendo en el momento presente.

Aplicar este principio simple del placer a nuestro yo erótico es un notable bálsamo curativo para mucha de nuestra ansiedad y disfunciones derivadas. Uno de los principios fundamentales de mi viaje amorológico, era la máxima de confiar tus impulsos eróticos a tu innata capacidad sensorial. Nuestro sentido del gusto es literalmente la primera entrada en nuestros cerebros que enciende nuestro mecanismo de excitación. El tacto nos cura asentando una mano en una pelvis y el sentimiento de un muslo aceitado deslizándose bajo la caricia de un amante que nunca falla en quitarte el aliento.

Mahatma Gandhi escribió: "Dar placer a un sólo corazón con un acto sencillo es mejor que mil cabezas inclinadas en oración".

Superar nuestra resistencia al placer físico e incluso íntimo es de hecho un profundo despertar espiritual. La experiencia de satisfacernos a nosotros mismos, y confiar que podemos ser contenidos, nos abre a aprender a recibir. Esta práctica de recibir el placer sensorial es una entrada al sentimiento de gratitud, tal vez el camino más sublime a dejar que las cosas sean como son.

No podés experimentar placer cuando estás constantemente distraído por los fastidiosos hábitos del descontento y luego creer que tus necesidades y deseos no pueden cumplirse en la vida. Breves momentos de alegría llevan al reconocimiento de los pequeños placeres alrededor nuestro. Nos esperan a ser testigos.

El mismo principio se mantiene verdadero en nuestro más íntimo mundo sensorial. Haciendo honor a nuestro yo erótico complaciendo nuestras curiosidades acerca del autoplacer es una práctica que merece emprenderse. No sólo la exploración ofrece las agradecidas recompensas de entender y poseer nuestra propia capacidad orgásmica, sino también ofrece la experiencia crítica de dejar ir que toda pasión emparejada demanda.

No es novedad que la masturbación, el acto sexual más común en el planeta, esté considerado como un cimiento para la mayoría de los terapeutas sexuales. Construir conocimiento y confianza en el autoplacer provee coraje a compartir estos detalles íntimos con nuestra pareja. Aceptar la total responsabilidad de nuestra propia naturaleza sexual es el regalo que se entrega a las relaciones sexuales saludables.

Ofrecernos a nosotros mismos a alguien que amamos es la extravagancia sensorial que llamamos sexo, es un placer tierno y gratificante disponible para nosotros en este mundo. El placer compartido es el pegamento que adhiere a las parejas, y encarna felicidad como ninguna otra cosa. Abrirse a la maravilla del placer orgásmico es un sistema de reinicio dentro de nuestros propios cuerpos que luego es guardado dentro de nuestra relación. Es increíble cuán bien nuestro mecanismo de placer responde a nuestra habilidad de rendirnos a eso.

Cuando abandonamos nuestra necesidad de controlar el resultado, y permitir momentos de vulnerabilidad, experimentamos cuán impredecible y curativo el toque humano puede llegar a ser. Recibir amor físico en la relación es una verdadera inversión, que no solamente cambia el ciclo de dar y recibir en la relación, sino permite que el placer circule dentro de ella y nos transforme.


Artículo original de Wendy Strgar.

sábado, 28 de septiembre de 2013

5 maneras de lograr intimidad que no tienen que ver con sexo

Relaciones e intimidad han estado con fuerza en mis pensamientos recientemente.

Tal vez sea el calor o el hecho de que el verano parece ser el inicio y fin de muchas relaciones, pero ha sido un tópico de mucha conversación entre mis amigos y yo.

Una de las cosas que han surgido es la dificultad de alcanzar verdadera intimidad con otras personas. Mientras muchos inmediatamente piensan en sexo cuando escuchan la palabra intimidad, yo a veces creo que el sexo es una barrera para alcanzarla.

No debería ser así.

Idealmente, el sexo debería acercar más a dos personas pero a veces el tiempo hace lo contrario. Me viene a la memoria el tema de Rilo Kiley "Portions for Foxes": Y la charla lleva a tocarnos/Y tocarnos lleva al sexo/Y entonces no existe misterio que quede.

Tristemente, es muy común que suceda especialmente cuando el sexo surge muy temprano en una relación. Aceptado, todavía es asunto de debate cuándo es el momento correcto para tener sexo en una relación. Tiendo a creer que varía grandemente de pareja a pareja y depende mucho de la situación. Sin embargo, existen algunas sugerencias sobre conseguir intimidad con un compañero que no implican tener sexo y pueden ser usadas por cualquier pareja, tenga sexo o no.

Aquí están:

1. Cocinen juntos.

Todos han escuchado la expresión de que el camino al corazón de un hombre es a través de su estómago. Hay mucho de verdad en eso. La comida puede ser una gran forma de llegar al corazón de un hombre o de una mujer. Mucho tiene que ver la preparación de la comida. Incluso si sólo se trata de preparar un sandwich, la preparación de la comida es un arte y un ritual. Invitar a alguien a compartir en ello es intimar. La clase de comida que gusta puede ser muy reveladora también. Por ejemplo, una vez salí con un hombre que nunca seguía recetas y amaba improvisar. Probablemente no era coincidencia que fuera así en otras áreas de su vida también.

2. Fotografíense uno al otro. 

Usar la fotografía para acercarse uno al otro no tiene que significar fotografía erótica o poner en escena una elaborada sesión fotográfica. Sólo usando una cámara simple, o incluso un teléfono celular para fotografiar a tu ser querido, hacer algo muy normal puede ser una actividad muy divertida e íntima. Mirar a alguien a través de una lente o una pantalla es distinto de mirarlo a ojo desnudo. Pensé que no tenía sentido la primera vez que oí sobre ello, pero es posible intuir lo que el fotógrafo piensa acerca de su sujeto por cómo lo fotografía. Lo acepto, algunas personas odian ser fotografiadas y se sienten iluminados por un reflector tan pronto como alguien apunta con una cámara, pero muchos lo toman como una oportunidad para payasear o jugar a ser otra persona. Podés aprender mucho sobre alguien por cómo actúa frente a la cámara.

3. Pasear y hablar.

Siempre me siento más conectada y abierta cuando estoy caminando y hablando versus hacer solamente lo último. Encuentro que es mucho más fácil revelar información personal e íntima acerca de mí misma cuando estoy en movimiento que cuando estoy quieta. Tal vez es sicológico porque se siente como que puedo salir corriendo si las cosas salen mal. No sé. En cualquier caso, algunas de las más profundas y reveladoras conversaciones que tuve con amigos y amantes ocurrieron cuando caminaba con ellos.

4. Mirar una película sexy juntos.

Una película "sexy" no tiene que ser una película clasificada ni mucho menos. Una de mis películas "top sexies" de todos los tiempos es la poco vista Posesión que no tiene desnudez alguna y presenta a dos personajes principales que se enamoran a través de un intercambio epistolar.

Efectivamente, si es muy pronto en una relación y querés suspender el tema del sexo por un momento, probablemente es una buena idea saltarse las películas que tengan mucha piel y escenas explícitas de sexo.

Lo sexy significa diferentes cosas para distintas personas, así que es importante pensar acerca de las cosas que encontrás sexies antes que sea lo que los medios dicen, aún cuando muchos sitios de entretenimiento tienen buenas sugerencias si estás en un rompimiento. (Por cierto, si estás buscando una manera de unir los puntos 1 y 4, entonces altamente recomiendo Como agua para chocolate. Es una de las pocas adaptaciones de película que es tan buena como la novela).

5. Compartan sus listas musicales para discutir sus álbumes favoritos.

... y por qué no, agregar danza..
Esto suena un poco geek, y lo es, pero así como la comida que uno prefiere, el gusto musical de una persona a veces habla volúmenes acerca de ella. A veces también existen historias que acompañan a un álbum favorito o música. Por ejemplo, ¿amás cierta canción porque estaba en la banda sonora de tu película favorita en la secundaria? ¿Escuchar el "Nevermind" de Nirvana te recuerda a tu ser querido aquel verano que pasó en el extranjero poco después de graduarse en la universidad? Las historias detrás de canciones favoritas son a veces entradas a conversaciones y revelaciones más profundas.

Por último, no importa cómo la alcances, recordá que la intimidad es un proceso continuo.

Probablemente sea imposible conocer completamente a una persona o compartirte completamente para eso con otra persona, pero la intimidad es una parte importante de cualquier relación verdadera. Puede ser muy asustador ir a esos lugares, pero no tiene que serlo. Como ilustran estos tips, incluso puede ser divertido e interesante intimar con otra persona.


Por Kimberly Lo

domingo, 22 de septiembre de 2013

Un amor como el océano: sumergiéndome profundamente en el poliamor

Mi pareja y yo tenemos la relación perfecta. Claro, para nosotros. Estamos juntos desde hace 5 años. No estamos casados, pero estamos en una relación de largo plazo. No vivimos juntos, preferimos mantener separadas nuestras casas, finanzas y familias. La autonomía nos va bien.

Y por sobre todo eso, somos poliamorosos; es decir, nuestra relación es abierta, permitiéndonos experimentar relaciones íntimas con otras personas, tales como citas, amar, y explorar sexualmente. A veces lo hacemos juntos; otras veces, separados.

No peleamos. Tenemos una química asombrosa y disfrutamos de una vida sexual increíblemente satisfactoria. No podemos conseguir más de cada uno. Nuestra relación está basada en la adoración mutua y el respeto, y nuestra regla número uno cuando se refiere a salir con otras personas es que ellos deben respetarnos a ambos.

Antes de enterarme del poliamor, pensaba que era defectuosa y no apta para estar en una relación. Luego de años de decepcionar a mis parejas, hombres que disfrutaban de jugar con las novias que traía a casa, pero se asustaban por la simple mención de otra "salchicha en el cuarto", me resigné a permanecer sola.

Entonces conocí a Matthew, que se divorció recientemente de su esposa de diez años. Lo que empezó como una unión tradicional y feliz con Matthew terminó dejando a su esposa sofocada y miserable. Determinado a no repetir aquellos mismos errores otra vez, dio un salto y formó pareja conmigo, una hembra renegada que estaba a cargo de su sexualidad y sabía lo que quería.

Haciendo honor a mi atípica perspectiva de la vida, Matthew me dijo que no me mantendría en un estándar que no estaba deseando mantenerlo para él mismo. Así que aquí estamos cuatro años después: una pareja poliamorosa en un mar de monogamia.

Nuestra nación es una de monogamia serial. El poliamor aplica el mismo concepto de amar a más de una persona en la vida, la única diferencia es que estas relaciones se superponen en el caso del poliamor, porque la vida es muy corta.

Los detalles inusuales de nuestra dinámica de la relación a veces lleva a la gente a creer que nuestra relación no es seria. Por el contrario, es muy seria. Espero que él esté conmigo cuando sea mi momento de morir.

El sexo con él puede ser tan salvaje y fantástico. Es más grande que un ropero, me supera en peso por 90 kg, una Bestia para mi Bella. Su testosterona hace efecto en mí apenas entro en la misma habitación en que está él.

¿Cómo podría quedarme con todo ese hombre para mí sola?

Irónicamente, él es el primer hombre con quien siento que podría ser monógama; después de todo, nuestras perversiones y libido coinciden perfectamente y somos ambos tan creativos sexualmente.

Honestamente, el solo permiso de dormir con otra gente - la LIBERTAD - es suficiente para mantenerme contenta por varios meses.

No estamos buscando activamente otros amantes - lo dejamos crecer orgánicamente a través de las amistades. Somos felices de saborear el momento por lo que es, obteniendo tanto placer de echar chispas con alguien en un nivel mental o físico. No necesitamos tocar a alguien para alimentar e impulsar su energía, pero si sucede ese tipo de interacción humana, es un bono.

Nuestro mundo es nuestro reino. Él es mi Rey, yo soy su Reina. El maestro espiritual David Deida valientemente afirma: "Si eres un hombre que desea estar con otras mujeres, mejor que cuides mucho a la única que tienes." Matthew efectúa un trabajo estelar de llenar mis necesidades emocionales y físicas. Me siento segura con él de una forma inexistente en relaciones anteriores.


¿Por qué el poliamor?

Tan a veces las parejas monógamas tienen libidos desajustados o desafíos similares, y tienen opciones limitadas de cómo remediar esa situación. Esto se agrega a MUCHAS personas que no tienen sus necesidades satisfechas, lo que resulta en un montón de gente infeliz y sin plenitud. Lo que lleva a la inseguridad y al miedo, que a veces se proyecta a otros injustamente.

¿Por qué es aceptable en nuestra sociedad a amar más de un deporte con pasión? ¿A leer libros diferentes? ¿Por qué es aceptable amar a más de un hijo? Sin embargo no está bien amar a más de una persona románticamente al mismo tiempo.

Comparo la monogamia con un menú chino en una salida. Imaginemos que puedes elegir lo que desees de ese menú, que está lleno de variedad. Pero un día alguien te ofrece un menú italiano. ¿Seguirías con la misma dieta que has estado comiendo por meses, o desearías probar algo nuevo? (Esto no es decir que no volverías a tu comida favorita luego de haber probado la otra.)

Nuestros cerebros florecen en experiencias nuevas. Para ello es natural una salida sexual, dado que el sexo es una parte tan integral de nuestra constitución.

Un amigo dice: "el amor es como un océano, no como una bañera. Una persona no necesita salir para que otra entre."

Lo publiqué en el twitter y un hombre replicó, "pero puedes ser comido por tiburones, zozobrar en una tormenta, ser capturado por piratas, hundido por torpedos en el océano, todo muy poco probable en el baño".

Este hombre muy sabiamente observó que embarcarse en territorios emocionales inhóspitos va con riesgo. Pero también puede cosechar enormes recompensas.

El poliamor ES más complicado. El poliamor NO es superior. Yo me esfuerzo por encontrar otras personas poliamorosas que sean tan estables como nosotros, y sigo quedándome corta. Mientras observo a mis amigos entrar en ciclos a través de sus exasperantes dramas poliamorosos, me pregunto si es un buen modelo de relacionamiento después de todo. Pero he aquí un pensamiento: tal vez el objetivo no sea tener una relación saludable.

Tal vez el objetivo tácito es intensificar la experiencia de vivir.

Así como algunas personas expresan sus pasiones a través de bailar salsa, correr maratones o escalar montañas, los poliamorosos siguen su pasión a través del amor. Dado que el sexo es tan tabú en nuestra sociedad, los poliamorosos a veces son más incomprendidos y temidos que la gente con pasiones mainstream.

Es entrañable para una mujer llevar un blog de magdalenas y hornear una receta de magdalenas diferente cada día del año. Es admirable que una pareja que cultive orquídeas premiadas o criar pequeños chihuahuas. ¿Pero amar a María y a Susana al mismo tiempo? Eso da miedo.

Y no importa cuánto de descarrilado el poliamoroso esté retratándose en Twitter, él o ella está viviendo abierta y honestamente en una cultura que trata al sexo como algo de lo que hay que avergonzarse. Tengo un gran respeto por su enfoque auténtico.

Un pequeño secreto: las relaciones poliamorosas a veces incluyen sexo (alguno bromea que debería llamarse policogida), pero no siempre. He tenido a varias personas que me contactaron describiendo su situación inusual: por ejemplo, la mejor amiga de la esposa ha estado viviendo con ellos por más de cinco años. No hay sexo de por medio, pero hacen todo juntos, la consideran parte de la familia, e incluso bromean que ella sea "su otra esposa". Me preguntan, ¿eso es poliamor?

Digo que sí. Los grupos poliamorosos que he sondeado están de acuerdo conmigo.


Poliamor accidental vs intencional

A veces el poliamor es accidental, y a veces es intencional.

Cuando es accidental, tu corazón se desliza y se desplaza a un lugar que no tenías idea de que existía. Puede ser confuso, y cuando luego encuentras que lo que hacés tiene un NOMBRE, puede ser un alivio. ¡Incluso les pasa a los swingers a veces!

Un amigo y compañero co-fundador de Sex Positive St. Louis, David Wraith, ha sido poliamoroso desde la escuela primaria, donde tenía dos novias en el patio de juegos que sabían de la existencia una de la otra. Sus relaciones íntimas se han superpuesto una y otra vez su vida entera. Pero nunca tomó conciencia de que era poliamoroso hasta hace unos ocho años atrás.

El viaje poliamoroso intencional se ve algo parecido a esto: te surge una epifanía en algún punto sobre una vía alternativa de amar sin mentir u omitir. Tal vez suceda mientras leés el libro Sex at Dawn o escuchás un podcast de Sex is Fun que te ofrece algún alimento que te cambia la vida para pensar en una manera no amenazadora. Tal vez después de eso, leas el libro Opening Up de Tristan Taromino, indagues en foros poliamorosos on line, o busques en la web grupos de soporte poliamorosos en tu ciudad.

Como sea que hayas llegado, empiezas a pensar fuera de la caja.

Antes de bucear, sin embargo, por favor tomá nota: Sin importar el estilo de relaciones, las características siguientes son deseables para CUALQUIER relación saludable: acuerdo, confianza, conciencia y el más intrincado: ser emocionalmente estable.

A fin de ser emocionalmente estable, necesitás abrazar la honestidad y amarte a vos y a los otros por quienes son.

Se ha dicho mucho sobre la importancia de la comunicación honesta. Esto significa qué: hablar con tus seres amados acerca de TODO, incluyendo las cosas que ellos puedan no querer escuchar.

Adiviná. No se te permite decir "Me casé con mi mejor amigo" y luego tener secretos con él. Deberías ser capaz de ser tú mismo y compartir todo con tu mejor amigo.

No se nos permite ser nosotros mismos con la gente a la que amamos más muy de seguido, así que recurrimos a la automedicación con drogas, alcohol, o helado, o compartir nuestros secretos con extraños - terapeutas, trabajadores sexuales, peluqueras, o en blogs de quejas anónimas rabiosas.

¿Qué pasaría si transformáramos este modelo roto en su cabeza y reemplazáramos el miedo en nuestros corazones con amor?

Así es como mi pareja y yo hemos elegido hacer las cosas, y nos está llevando a ambos a la autorrealización y a la integración completa. Creo que no hay nada más liberador que estar completamente integrado.

Hasta que la sexualidad de una persona se deje de poner en juego cuando se juzga el carácter, el valor o el estatus en la sociedad, nos será imposible alcanzar este sano ideal.

Mi pareja y yo hemos abierto nuestras mentes y corazones, y hemos bebido de un profundo pozo de amor y buena energía que no conoce límites.

Con respecto a nuestros amigos y amantes, nuestro amor es fluido. Vienen a la ciudad, los amamos durante el fin de semana, y luego los liberamos de nuevo al océano como un mensaje en una botella. El respeto y la aceptación están allí, y también la gloriosa libertad.


Kendra Holliday, el artículo original aquí.

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